El enfado en los niños

Por lo general, existe la creencia, sobre todo los niños,  de que "enfadarse" es algo negativo que tenemos que evitar. Sin embargo, el enfado es la manera que utilizamos para poner límites y espacio, defender nuestros derechos respetando los de los demás, es decir, ser asertivos , al mismo tiempo que somos sinceros con nosotros mismos. Por tanto, no debemos evitar enfadarnos sino controlar cómo lo hacemos

Debemos comprender que, según la edad que tengan los niños, no pueden expresar  verbalmente lo que sienten o quieren, como lo haríamos los adultos. Esto es debido a sus limitaciones con el habla y la expresión de éste, ya que no tienen el vocabulario tan amplio como nosotros y, lógicamente, tampoco el mismo razonamiento. Por eso, es bueno enseñarles a reconocer sus emociones y a expresarlas de una manera sana.

Cuando un niño tiene una explosión de enfado debemos expresarle lo que le está sucediendo, nombrándole la emoción y describiendo su compartimiento, al mismo tiempo que darle estrategias para canalizar ese enfado de manera constructiva.  Por ejemplo, "Pablito, creo que estas enfadado porque lloras, no quieres hacer lo que te estamos diciendo y estas gritando mucho. Es normal, a mí también me pasa. Cuando estés más tranquilo, si quieres, lo hablamos. Puedes respirar profundamente o buscar un sitio donde estar solo para poder relajarte. Aquí te espero para hablar contigo".



Otra manera de ayudarles a entender las diferentes emociones es a través de los relatos de un cuento donde los niños pueden sentirse identificados con los personajes.

En definitiva, ayudarles a expresar el enfado no quiere decir que tengamos que consentir una rabieta o que hagan daño a los demás o a sí mismo sino que, de esta manera, aprenden cómo manejar y entender una de las emociones más complejas del ser humano. 


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Almudena Ortega
Carmen Marco
Psicólogas de aprenderT

¡¡Mi niño es un pegón!!

Hace unos meses escribimos un artículo para la revista Más Que Padres acerca de un tema recurrente y de preocupación en las familias. Aquí os dejamos el artículo y las conclusiones a las que llegamos

Muchas madres nos escriben o nos comentan en consulta  que su hijo ha ido por primera vez al cole o a la guardería y el profesor les dice que es "pegón", no saben por qué se comporta así, sobre todo, si en su casa no le pegan.  



Para empezar, que un niño pegue por primera vez cuando acude a la guardería o al colegio, es algo normal dentro de su desarrollo. Generalmente este comportamiento suele darse entre los dos y los cuatro años siendo su pico más alto entre los dos años y medio y los tres años y medio.

Hay que tener en cuenta que, para el niño, esta situación es estresante ya que acude a un lugar para él desconocido y separado de las personas que hasta ahora han sido su referencia en el mundo, por lo que está viviendo un cambio y puede reaccionar de diferentes maneras, entre ellas la agresividad.

A esto también hay que añadirle que los niños, de entre 12 meses y 3 años todavía están desarrollando su lenguaje por lo que, una de las maneras para comunicarse y expresar lo que les sucede, es a través de golpes o mordiscos.

Otra de las causas por las que los niños pueden ser agresivos se debe a la etapa de desarrollo en la que se encuentran. En este periodo se caracterizan por el egocentrismo, por el fuerte deseo de hacerse independientes, al mismo tiempo que presentan una baja tolerancia a la frustración y poco control de sus impulsos.  

 Por último hay que tener en cuenta que no “nacemos sabiendo” por lo que es necesario enseñar a los niños a defenderse con otras estrategias o alternativas. 

¿Hay niños más propensos a tener este comportamiento, quiénes?

Para todo y, en este caso para este tipo comportamiento, es muy importante tener en cuenta el temperamento que cada uno de nosotros tenemos desde que nacemos y que nos hace más predispuestos a comportarnos de una determinada manera u otra.

En general los niños que suelen presentar este comportamiento suelen ser niños con un temperamento fuerte, a los que les cuesta adaptarse a las normas, aquellos que ante el NO siguen probando hasta ver donde pueden llegar. Los hijos únicos que han estado siempre atendidos por adultos también suelen presentar este tipo de conductas.

Pero no hay que olvidar que cada niño y familia es diferente por lo que hay que analizar cuál es la causa por la que el niño manifiesta esa agresividad.  A veces ocurre, por ejemplo, que los padres sin pegar al niño muestran la agresividad de manera verbal expresándose, no sólo con el niño sino de manera general, a través de gritos o reprimendas.

Recalcamos una vez que las orientaciones que exponemos y a las que  hacemos referencia siempre son en términos generales y que por ello es importante analizar las causas de esos comportamientos. 

¿Qué pautas pueden seguir los padres en casa para corregir esta conducta en el niño?

Lo principal es ponerse de acuerdo con el colegio, es decir, escuchar lo que nos comentan los educadores que se hacen cargo del niño, para saber qué es lo que ocurre, cuándo y que soluciones se están llevando a cabo. De esta manera se establecerán unas pautas comunes en los dos ámbitos, escolar y familiar, de forma que el niño sea capaz de interiorizar y generalizar las mismas.

Además desde casa los papás pueden seguir estas pautas generales:

  • Establecer normas y límites claros: es importante que el niño tenga claro qué cosas puede hacer y hasta dónde puede llegar. Por ejemplo si estamos en el parque y vemos que existe un conflicto con otro niño debemos decirle que puede jugar con el niño, pero no puede pegarle. En ese momento también se le informa de la consecuencia que puede tener si el conflicto continúa o se repite, por ejemplo, le retiramos del juego. Estas normas se las transmitimos con claridad pero sin levantar el tono de voz ya que si no se podrían interpretar como amenaza.
  • Enseñarle conductas alternativas: los niños de determinado rango de edad todavía no saben expresar lo que desean verbalmente por lo que es bueno que les enseñemos a pedir las cosas y a controlar sus impulsos. Ante un conflicto esperaremos primero que la tensión haya pasado y el niño esté calmado, para posteriormente intentar hablar con él de lo sucedido, comprendiendo que se haya enfadado y guiándole en la búsqueda otras soluciones alternativas ante el enfado. Por ejemplo, podemos decirle al niño que exprese lo que quiere con palabras (“¿me dejas tu juguete?” “Eso que haces no me gusta, me estás molestando”)  o que se lo pida a un adulto. Hay niños que les cuesta mucho controlar la rabia o enfado, en estos casos los padres pueden trabajar con cuentos como Había una vez... Una abeja. Cuentos para ayudar a mejorar la conducta de los niños. El autocontrol” o “La técnica de la tortuga”
  • Conscientes de las consecuencias: También es importante que hagamos a los niños conscientes de las consecuencias de sus actos, como ya hemos comentado habrá que esperar a que el niño esté calmado. La principal suele ser pedir perdón al niño al que han molestado pero también podemos utilizar otras consecuencias como estas:

o    Utilizar un comportamiento que sea alternativo e incompatible a la conducta de “pegar” como es el acariciar, de manera que mientras se le da la explicación de por qué no se pega se va guiando al niño para que acaricie al otro niño que ha sido agredido. Aquí también es importante saber qué tipo de consecuencias podemos poner al acto de pegar.
o   Tiempo fuera donde se retira al niño del lugar donde ha sucedido el conflicto de forma inmediata dándole un mensaje claro del por qué se le retira. El lugar al que lo retiremos temporalmente debe ser un espacio en el que no tenga al alcance juegos u otras compañías para entretenerse. No se trata de buscarle un sitio hostil sino un lugar que sea aburrido con escasas posibilidades de que pueda hacer algo para pasar el tiempo.
o   Coste de respuesta donde se quitará al niño un refuerzo positivo cuando aparezca la conducta inadecuada, por ejemplo se le dará el juguete con el que estaba jugando al niño con el que ha tenido el conflicto.

  • Reforzar y elogiar los aspectos positivos: Cuando el niño solucione un conflicto sin pegar se debe reforzar esa actuación de forma inmediata mostrándole lo contentos que estamos por su comportamiento. En las primeras ocasiones, para generalizar esta conducta, nos podemos ayudar de refuerzos materiales como puede ser una “chuche”.

  • Los papás sois el modelo: si queremos que nuestro hijo actué sin agresividad es necesario que nosotros tomemos la misma actitud en casa, no solamente con él, sino en el entorno familiar en general. Con esto no nos referimos únicamente a la agresión física sino también verbal, debemos evitar levantar la voz y utilizar un tono agresivo.

 ¿Es normal este comportamiento, suele desaparecer por si solo, a qué edad?

Como ya hemos mencionado al comienzo, estos comportamientos “pegones” suelen ser habituales en el desarrollo de los niños, debido a que todavía están desarrollando su lenguaje, también al cambio que están experimentando y por supuesto por que se encuentran en un proceso de aprendizaje. Por lo general suelen ir remitiendo según van madurando y a los 4 años ya son conscientes de las normas sociales al igual que han aprendido otras estrategias para conseguir lo que necesitan o quieren en un momento determinado sin necesidad de recurrir a morder o empujar.

Pero aunque este comportamiento sea normal no significa que se deban ignorar esas actitudes. Por ello es necesario poner en marcha las herramientas y pautas que, a nivel general, os hemos expuesto. Hablar con el niño, enseñarle a defenderse y a utilizar el lenguaje para poder expresarse, hacerle consciente de las consecuencias que tienen sus actos y poco a poco empatizar con los demás, son aspectos que ayudaran a que este tipo de comportamientos vayan desapareciendo.

Aún así no dudéis en solicitar ayuda. A veces es necesario que nos orienten y que nos den una visión externa de lo que nos sucede.  

¿Qué es lo que no nunca deben hacer los padres para enseñarle que no se pega?

Por supuesto, lo que nunca pueden hacer los padres es PEGAR.

Primero porque al niño le confundimos, no podemos enseñar que algo no se hace haciéndolo. Para poner un ejemplo, desde nuestra posición de adulto, pongamos cuando uno de nuestros jefes nos recrimina que no hay que llegar tarde y esa misma persona lo hace sin ningún tipo de excusa aparente. Para nosotros esa reprimenda no tiene ningún valor más que el “esto es así porque lo digo yo”. Por otro lado,  pegando al niño no logramos ningún aprendizaje más que pegar o que la solución para conseguir algo es pegando.

Por lo tanto nuestra recomendación es buscar siempre una estrategia alternativa y una herramienta con la que veamos que el niño puede obtener un aprendizaje nuevo para su vida.


Desde aprenderT estamos trabajando este tipo de comportamiento, con los niños, a través de juegos y cuentos y, con los papás, con asesoramiento y pautas


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Cristina Martínez Herrero
Carmen Marco Llana
Psicólogas de aprenderT

Actividades de aprenderT

Hola a tod@s!

Os presentamos las actividades que llevaremos a cabo en aprenderT

Para cualquier sugerencia o duda podéis comentárnosla en: contacto@aprendert.es


ACTIVIDADES
¿EN QUÉ CONSISTE?

MOTIVACIÓN Y TÉCNICAS DE ESTUDIO

Pensado para niños desde 4º de Educación Primaria hasta Bachillerato.
Este programa está diseñado, no solo para dotarles de las técnicas  necesarias para  estudiar, sino también para motivarles hacia un buen aprendizaje. Para lograr estos objetivos se organizan diez sesiones individuales con los niños además de dos reuniones con los padres, tanto al inicio como al final del programa, donde se les dan pautas individualizadas y se les orienta al respecto.

APRENDER A PENSAR

En este taller para niños de 4 a 10 años  desarrollamos las habilidades básicas del aprendizaje: Atención, Memoria, Lenguaje, Orientación Espacio-Temporal e  Inteligencia Emocional, desde el juego. El objetivo es convertir estas habilidades en destrezas para que los niños las pongan en práctica en su día a día. Para ello, mientras realizan actividades divertidas y atractivas, se les hace consientes de la habilidad que están desarrollando.

CUENTACUENTOS CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

El cuentacuentos  va  dirigido  a niños de 4 a 8 años donde a través de los cuentos descubrirán las emociones.
Disfrutaran de una hora y cuarto de cuentacuentos donde se irán identificando con los personajes, se les preguntarán sobre sus emociones y les ayudarán a entender lo que les ocurre, tanto a ellos mismos como a los personajes de los cuentos. Después, con manualidades y juegos, seguiremos desarrollando su inteligencia emocional. 
El precio es de 10 € por niño, haciendo un descuento del 20% por cada hermano. 
Esta actividad se realiza en colaboración con la ludoteca En Un Lugar De Chamberí (C/ Gonzalo de Córdoba, 17)
            
GRUPO DE HABILIDADES SOCIALES

Organizamos los grupos según edad: Pequeños de 4 a 7 años, Medianos de 8 a 12 años, Mayores de 12 a 14 años, y a partir de 15 hasta 17 años el grupo de Adolescentes.
Estos grupos están dirigidos a niños con dificultades en las relaciones sociales donde se comienza a trabajar desde las habilidades más básicas, como el contacto ocular, iniciar una conversación, saludar…, hasta las habilidades más complejas como la empatía, la asertividad, la resolución de conflictos etc.
Al mismo tiempo se trabajan aspectos como la autoestima y el autoconcepto para proporcionales seguridad y confianza en sí mismos.

HABLANDO CON ADOLESCENTES

Partimos de la base de que la adolescencia es una etapa complicada, donde se producen muchos cambios, surgen preocupaciones e inquietudes y se está expuesto a situaciones que muchas veces no se saben manejar.
Por este motivo se crea este grupo dirigido a chicos/as de entre 14 y 17 años.
Se crea un espacio de confianza donde puedan expresar sus preocupaciones y debatir junto a otros compañeros temas de actualidad e interés como sexualidad, drogas, bandas urbanas etc., siempre desde una visión preventiva y dirigido por psicólogos. 
ESCUELAS DE PADRES

El objetivo que buscamos con esta escuela no es solo que los padres conozcan determinadas estrategias para la educación de sus hijos, sino también que vivencien situaciones, que resuelvan sus dudas y las compartan con otros papás.
Por lo que la planteamos como una charla- taller con dinámicas y actividades grupales y situacionales.
Algunos de los temas que tratamos son:
-        Normas y límites desde el cariño
-        ¿Cómo ayudarles en los deberes?
-        Comunicación afectiva con los hijos
-      Fomentar la autoestima y la autonomía en casa
- Fomentar y educar con Inteligencia Emocional

SESIONES INDIVIDUALES

En aprenderT trabajamos aquellas dificultades que aparecen en los niños, los adolescentes y también a nivel familiar.
Realizamos tratamientos de aspectos clínicos como pueden ser fobia, ansiedad, depresión, enuresis y encopresis, etc y también educativos como son las dificultades en el aprendizaje, dislexia, discalculia, etc.
En el trabajo con niños es fundamental estar coordinados con aquellas personas que están presentes en su vida, por lo que no solo nos gusta mantener el contacto e informar a la familia de manera fluida sino también contactar con el centro educativo (profesores y orientadores).


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Las notas finales ¿buenas o malas?

¡¡Ha llegado ya el final de curso!!

Para unos sera todo un éxito ver el boletín de las notas con notables y sobresalientes además de comentarios estupendos de los profesores. Pero para otros será encontrarse con una trayectoria no muy buena, suspensos e incluso la repetición. 

En ese caso estamos delante de un fracaso escolar. Pero ¿qué es un fracaso escolar?¿qué implica? ¿qué significa?. El fracaso escolar implica un rendimiento bajo a nivel académico en la mayoría de las áreas o asignaturas que el niño o adolescente esta cursando. Ese fracaso además suele llevar consigo algunos "daños colaterales", por ejemplo, un malestar grande en los padres y también en el alumno, generalmente una desmotivación por avanzar y superarse, una etiqueta desde el colegio... que hace que este fracaso todavía se agrave más. 

Ante esta situación qué podemos hacer. No todo se reduce a que "el niño es un vago y no le da la gana". Pensad, primero, que todo tiene solución pero hay que buscar la más acertada y adecuada. El primer lugar donde os van a informar bien sobre qué es lo que ocurre, es el COLEGIO y los PROFESORES del niño o adolescente. Escuchad cómo le han visto en clase y cuál es su visión al respecto y después buscad la ayuda. 

En aprenderT hemos preparado un programa durante este verano para ayudaros en esta búsqueda de soluciones. Lo que os proponemos, al comienzo, es conocer cuál es la situación del niño o adolescente y realizar una valoración (si ya tiene una valoración realizada por el colegio o por el equipo de orientación se tendrá en cuenta) con la que poder programar un plan que sea el más adecuado y adaptado a esta situación. 

Este plan incluye varias modalidades: 
  • Motivación y Técnicas de Estudio: A muchos niños o adolescentes se les etiqueta cómo "vagos" o "pasotas" porque no se responsabilizan de sus tareas, no las hacen y les cuesta ponerse. Pero tal vez es que no se les ha enseñado cómo se hace o no se encuentran motivados para hacerlo. En esta modalidad se les enseñará a organizarse y planificarse el tiempo y las actividades, al mismo tiempo que también aprenderán  estrategias para estudiar, conocerán para qué sirve y cómo se hace. 
  • Tratamientos específicos para las dificultades del aprendizaje o aspectos emocionales que estén influyendo: Por el contrario hay otros niños o adolescentes a los que también se les etiqueta de lo mismo y realmente existe un problema de base. Este es el caso de niños con déficit de atención con o sin hiperactividad, dislexia, disortografía, problemas en la comprensión verbal y razonamiento matemático. También nos encontramos con casos en los que hay un problema emocional, por ejemplo, ansiedad ante los exámenes, problemas con los compañeros de clase o una situación familiar complicada, que está afectando de manera significativa al rendimiento escolar. En estas situaciones trabajamos para dotar de herramientas tanto a los niños y adolescentes como a la familia respecto a estas situaciones y poder solventarlos.  
  • Clases particulares a domicilio: Nos encontramos también con la situación de que al niño o adolescente hay una determinada asignatura o varias de ellas que no comprende, por ejemplo, las matemáticas. Le resulta complejo entender los conceptos de la asignatura por lo que no puede seguir el ritmo de clase y se encuentra perdido. En este caso se proporciona profesores a domicilio para que se trabajen los conceptos de esa materia. 
El objetivo final de este plan es solventar este fracaso escolar e intentar que en el próximo curso tanto la familia como el niño o adolescente cuente con una seria de recursos con los que comenzar con éxito la nueva etapa

Buscad la solución más adecuada, tomaros un tiempo de reflexión y no deis nada por perdido, el verano puede ser un punto de inflexión donde poder avanzar. 

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Taller de Estimulación Cognitiva

¿Qué es la estimulación cognitiva? 

Son una serie de actividades que potencian y mejoran las capacidades intelectuales que cada niño tiene, y a su vez aprenden estrategias que les serán útiles  en el día a día.

Las actividades se basan en juegos, ejercicios y dinámicas, atractivas y divertidas para los niños, donde entrenamos estas habilidades para transformarlas en destrezas. Si quieres participar en el taller pincha aquí.

¿Cuáles son las capacidades que vamos a potenciar?

Atención: en el taller vamos a trabajar tres tipos de atención. La atención focalizada, consiste simplemente en centrar la atención, por ejemplo, si decimos "hola", que tanto la mirada como el resto de expresiones corporales se dirijan al lugar donde se oyó "hola". La atención sostenida, en este caso la atención tiene que mantenerse durante un periodo determinado de tiempo, por ejemplo, cuando hacemos un puzzle. Y finalmente, la atención selectiva, tenemos que discriminar lo que nos interesa de lo que no, por ejemplo, cuando en clase tienen que escuchar a la profesora y no al resto de los compañeros.

Orientación y Percepción Espacio-Temporal: El espacio y el tiempo son los ejes de las actividades cotidianas y la comprensión del entorno, por lo que trabajaremos nociones espaciales como: arriba-abajo, derecha-izquierda, dentro-fuera, delante-detrás; y conceptos temporales como: las horas, las estaciones, el día y la noche, el pasado, presente y futuro. El desarrollo de estas nociones espacio-temporales tienen una gran importancia en el proceso de aprendizaje ya que les ayuda a desenvolverse en el medio.

Memoria: el entrenamiento en esta capacidad va a ayudarles a identificar y recordar cierta información y desechar otra. Tener una buena memoria a corto plazo nos ayuda a tener un rendimiento más eficaz en las actividades que hacemos en el día a día. Potenciar la memoria en los niños les beneficiará en la adquisición de su aprendizaje escolar.

Lenguaje: es la capacidad que tenemos todos los seres humanos para comunicarnos con los demás. Además el lenguaje también nos ayuda a planificar y ordenar tanto nuestros pensamientos como nuestras acciones. Por ejemplo, cuando explicamos las reglas de un determinado juego, nos estamos organizando para poder jugar y sabemos qué se puede hacer y de qué manera.

Inteligencia emocional: en nuestro blog ya hablamos en una ocasión sobre las inteligencias múltiples. Dos de ellas, la inteligencia interpersonal, aquella que se encarga de las relaciones que establecemos con los demás, y la inteligencia intrapersonal, aquella que se centra en el conocimiento de uno mismo, son las que engloban la inteligencia emocional. Con ellas somos capaces de conocer cómo nos sentimos, cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles y cómo gestionarlos, y esto a su vez, nos ayuda también a obtener soluciones ante los problemas y saber relacionarnos mejor con los demás. Para ello es necesario saber que emociones existen, cómo las expresamos en nosotros mismos y en los demás y aprender a canalizarlas de una manera positiva. De esta manera cuando los niños se enfrentan a un problema son capaces de encontrar una solución de manera colaboradora y constructiva.  

Estas son las áreas que vamos a potenciar en nuestro taller, pero lo más importante cómo ya hemos dicho, es que los niños jueguen y se diviertan. Toda la información que necesitéis se encuentra en nuestra web.
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