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Mi hijo adolescente: ¿Cómo sé si tiene problemas?

La adolescencia empieza con la pubertad a los 12 años aproximadamente y termina a los 18-20 años (los límites son flexibles). Este “periodo de transición” puede verse de dos formas:
- Negativa, si consideramos que se trata de una tran
sición entre dos etapas pero sin signos propios de identidad y con confusión de roles.
- Positiva, si lo vemos como una serie de cambios que afectan al desarrollo físico, cognitivo y psicosocial que hacen que se comprenda el mundo de nuevas formas logrando éxito en la vida adulta.

El adolescente tiene una serie de retos a los que enfrentarse como son el incrementar y dar estabilidad a las relaciones con sus iguales, delimitar el rol sexual, aceptarse físicamente, conseguir autonomía emocional respecto a sus padres, adquirir nuevas conductas y valores… cada etapa tiene sus desafíos evolutivos y conductas típicas que os explicaremos a continuación:


PRIMERA ADOLESCENCIA (11-13 años)

Como desafíos evolutivos, se enfrentan al aprendizaje de nuevas capacidades cognitivas, consolidan su lugar en el grupo de pares y manejan las expectativas sociales en relación al género.

Sus conductas típicas son mayor atención a la apariencia física, un aumento de la capacidad de razonamiento abstracto, una timidez transitoria, sentimientos de invulnerabilidad, tienden a discutir más con rigidez e intransigencia, tienen una intensa entrega a los pares e intentan lograr su aceptación y en esta etapa se da lo que se llama “fábula personal”, cuando piensan que lo que les pasa es único y nadie les comprende.

Algunos signos indicadores de problemas en este periodo son el ocultamiento permanente de actividades que involucren a sus iguales, una permanente falta de cuidado e higiene personal, falta de relaciones amistosas e interés por entablarlas y una buena relación con los adultos pero mala con los pares.


ADOLESCENCIA MEDIA (14-16 años)

Sus desafíos evolutivos son el manejo de la sexualidad, el desarrollo de nuevas relaciones con los iguales, la toma de decisiones morales y tener un equilibrio entre autonomía y responsabilidad con los demás.

Como conductas típicas aparece una mayor conciencia de las necesidades de los otros y mejoran su disposición para llegar a acuerdos. Aumenta su interés y curiosidad por el sexo y cambios en la relaciones con los padres formándose parejas. Respecto a sus decisiones, se rigen más por la aprobación social y dan menor importancia a las recompensas. Son más tolerantes a las diferencias y tienen interés por definir su identidad, explorando y experimentando.

Los signos indicadores de problemas pueden ser una preocupación exagerada por el sexo, (una preocupación moderada es normal) y promiscuidad sexual (pueden ser sexualmente activos pero una elección indiscriminada de pareja no es común). Si muestran mucho nerviosismo o ningún interés respecto al sexo, ausencia de culpa cuando hacen algo incorrecto o que ha podido dañar a alguien, falta de amistades o asociación exclusiva con sus pares evitando a los adultos.


ÚLTIMA ADOLESCENCIA (17-19 años)

Como desafíos evolutivos se encuentran la consolidación y experimentación de la identidad y en ocasiones la partida del hogar.

Las conductas típicas en esta etapa son el aumento de la capacidad de intimidad, tienen menos discusiones con los padres y esperan que éstos respeten sus decisiones e individualidad.

Algunos de los signos indicadores de problemas pueden ser falta de planes para el futuro, desinterés en hacerlos y que se irriten cuando los padres hablan de ese tema, volver al mal humor e imprevisibilidad de los primeros años de la adolescencia, desear ir a la universidad pero no dar los pasos necesarios como son los trámites, los exámenes de ingreso…

Como conclusión, hemos visto que cada etapa de la adolescencia tiene sus propios retos. Los adolescentes tratan de buscar su identidad y durante ese camino pueden surgir problemas. Si identificáis en vuestros hijos algunos de estos signos, no sabéis cómo manejar ciertas conductas o necesitáis orientación a la hora de comunicaros con ellos, en aprenderT la primera cita es gratuita y sin compromiso y estaremos dispuestos a ayudaros en cualquier proceso.

Os esperamos en:


Sally Issa

Psicóloga de aprenderT

Acoso escolar: ¿Qué es y cómo prevenirlo?

La escuela actual debe ofrecer una educación de calidad promoviendo el desarrollo personal, ético, el pensamiento crítico y además brindar un entorno seguro para los estudiantes. Desgraciadamente, para algunos no se da ese ambiente adecuado y pueden sufrir exclusión y maltrato entre sus iguales.

El acoso escolar o bullying consiste en hacer daño de forma intencionada y repetida a un compañero que no está en igualdad de condiciones. Se produce un desequilibro de poder que hace que la víctima no pueda defenderse fácilmente por sí misma. Las agresiones pueden ser de diferentes tipos:
Verbales: Poner motes, amenazar, hacer burlas, hablar mal de otros, insultar, despreciar...
Físicas: Golpear, empujar, dar una patada a otro, romper o esconder las pertenencias de alguien, hacer gestos de desprecio…
Sociales: Excluir a alguien, difundir rumores, aislar, ignorar, humillar, extorsionar…
Sexuales: Molestar, hacer tocamientos sin consentimiento, hacer burlas del cuerpo, la intimidad o la orientación sexual de otro...

Las nuevas tecnologías también crean nuevas formas de acoso donde la víctima no sólo sufre durante la jornada escolar sino que el acosador puede alcanzarle cuando quiera, hasta en su casa.

El ciberacoso o cyberbullying es una agresión intencional y repetida, por parte de un grupo o un individuo, usando formas electrónicas de contacto  contra una víctima que no puede defenderse fácilmente por sí misma. Estas agresiones pueden dar en forma de:
– Mensajes desagradables.
– E-mails o llamadas acosadoras.
– Fotos hechas con el móvil y utilizadas para amenazar.
– Acoso a través de chat.
– Mensajes dañinos a través de Whatsapp, Twitter u otra red social.
– Hablar mal de alguien o colgar en internet información personal.

En situaciones de acoso los estudiantes no suelen comunicar lo que está pasando a los adultos. Además, el desequilibrio de poder crea un patrón de comportamiento dónde el agresor ejerce poder sobre la víctima y ésta se somete.
Pero no sólo están implicados el agresor y la víctima en los casos de bullying, se conocen seis tipos de implicados en este fenómeno:



Agresor, quien realiza la agresión.
Reforzador del agresor, estimula la agresión.
Ayudante del agresor, apoya al agresor.
Defensor de la víctima, ayuda a la víctima.
Ajeno, no participa de ninguna manera.
Víctima, sufre la agresión.




Por tanto, la clave para combatir el acoso escolar debe ser un programa no sólo centrado en agresor y víctima sino en el grupo. Se puede trabajar con todos ellos, valores como:

La empatía: para que reconozcan las emociones de los demás. Los agresores suelen tener poca capacidad de empatía.
La asertividad: para expresar y defender sus derechos de manera respetuosa. Es necesaria para la víctima y observadores, para que cuenten las agresiones.
El pensamiento crítico: para analizar y cuestionar la realidad plantear soluciones tomando decisiones de manera autónoma.
La evaluación de las consecuencias de sus comportamientos: teniendo en cuenta los efectos que pueden tener para sí mismos y para las demás personas tanto a corto como a largo plazo.
El uso adecuado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC): para conocer los riesgos que tienen y cómo responder a ellos.

Para transmitir estos valores, es imprescindible la colaboración entre el centro escolar y la familia. Existen algunos factores de riesgo familiares que influyen en los comportamientos de acoso escolar, como el castigo físico, un estilo agresivo de resolución de conflictos, permisividad en el uso de la agresión, distancia emocional o la baja supervisión parental.
Está claro que la promoción de la parentalidad positiva es un elemento fundamental de prevención. Un vínculo afectivo sano con un estilo de crianza basado en el respeto y la comunicación promueve que niños y niñas sean respetuosos con los demás, que sean solidarios, que sepan establecer límites y pueden comunicar a los padres y profesores cualquier situación de acoso.

Los centros educativos en cuanto conozcan una situación de acoso, no deben minimizar la gravedad de las agresiones e intentar actuar de manera inmediata tomando medidas para proteger a la víctima. Hacer intervenciones individuales con las personas involucradas, como hemos comentado anteriormente no sólo víctimas y agresores sino también con los observadores para que rechacen actitudes y conductas negativas. Al tratarse de una situación donde hay un desequilibrio de poder entre agresor y víctima, no es aconsejable hacer mediación ni culpabilizar a los implicados ya que podría provocar resentimientos y agravar el problema.

Es importante que haya una persona de referencia a quien la víctima pueda contar los hechos y que no se le pida que cuente varias veces lo que le sucede para evitar la revictimización. Desde aprenderT intentamos transmitir esos valores en nuestros grupos de habilidades sociales y terapias individuales, fomentando una buena convivencia. Si necesitáis ayuda, acompañamiento o asesoramiento, no dudes en contactar con nosotros.


Os esperamos en:


Sally Issa
Psicóloga de aprenderT
 




Aspectos educativos a tener en cuenta para la elección de nuevo colegio

Se abre el plazo para elegir centro educativo y como es normal, surgen dudas ante esta decisión tan importante. Ya sea para la primera escolarización o para un cambio de colegio, debemos valorar ciertos aspectos para encontrar la escuela que mejor se adapte a nuestras necesidades y a la de los pequeños. Es difícil encontrar un centro que atienda todas vuestras expectativas y demandas, por esto debéis primero reflexionar sobre lo que queréis para ellos y elegir de entre las opciones posibles la que más se ajuste a vuestro ideal de enseñanza y en el que más cómodo esté el niño.

Desde aprenderT queremos explicaros los diferentes aspectos educativos que podéis tener en cuenta a la hora de elegir el mejor colegio para vuestros hijos:


Ideario: Los principios morales, ideológicos y religiosos del centro deben coincidir con vuestras ideas y hacer que el niño se sienta cómodo e integrado.

Tipología: Existen las opciones de elegir un colegio público (financiado y gestionado por el gobierno y administraciones locales), concertado (centro privado con subvenciones públicas) o privado (financiado exclusivamente por los padres). La educación pública es gratuita, pero en caso de elegir otra tipología debéis valorar si se ajusta a vuestro presupuesto.

Programa educativo: Pueden seguir dos líneas, unos dan más importancia al aspecto emocional, habilidades sociales, resolución de conflictos, etc. y otros a los éxitos escolares entendidos como buenos resultados académicos, siendo más exigentes en el aprendizaje.

Departamento de orientación: Es importante que cuenten con un departamento ya que en el caso de que vuestro hijo tenga alguna dificultad, pueden detectarlo y valorarlo. Además os pueden asesorar si surgen estos problemas.

Sistemas de evaluación: Cómo transmiten los conocimientos, si es un aprendizaje más memorístico, evaluando a través de exámenes o si es más participativo y creativo examinando a través de proyectos.

Comunicación con el centro: Conocer si el centro os hace partícipes en su educación, el tipo de comunicación que tendréis con ellos (si es a través de tutorías regulares, a través de la agenda, plataformas tecnológicas…) o la regularidad de las reuniones y facilidad para concertarlas.

Instalaciones: Si os parece que son confortables y agradables para los niños, ya que van a pasar muchas horas allí. Si os dan sensación de ser muy frías o serias, con demasiados pasillos o demasiado abiertos… El mantenimiento y la seguridad también son factores importantes.

Formación y número de los profesores: Es importante conocer el perfil de los profesores, si continúan formándose y si están especializados por áreas y por tanto tendrán muchos maestros o un tutor que dé la mayoría de las asignaturas.

Idiomas: Según la importancia que deis a los idiomas, las horas de clase a la semana que reciban inglés. Cada vez existe mayor número de colegios bilingües (y públicos). Valorar si además ofertan otros idiomas y la importancia de éstos en el mundo actual.

Nuevas tecnologías: Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) están cada vez más presentes en las aulas. Informaros sobre la utilización que le dan, si es constante o un apoyo académico, los recursos que tiene el centro y valorad si estáis de acuerdo con este nuevo método de aprendizaje.

Tipos de refuerzo o apoyo: Conocer los recursos del centro para aquellos alumnos con dificultades de aprendizaje, cómo abordan la problemática, planes de actuación para los diferentes tipos de alumnos, los profesionales encargados y su formación.

Ubicación y distancia del hogar: Si el centro se encuentra cerca de vuestra casa, el coste de transporte será menor y el tiempo que invirtáis también.  Además, el niño a medida que crezca y sea más independiente, será más fácil para él que vaya solo al colegio. Si hay mucha distancia, puede ser muy cansado e invertir mucho tiempo puede no ser productivo.

Horarios: Si tienen jornada continua o partida, si son compatibles con vuestros horarios, o si no sobrecargará a vuestro hijo. Pensad que pueden tener deberes y deben tener tiempo para poder jugar también.

Comedor: Podéis preguntar si tienen cocina propia, los menús que ofrecen, los horarios y el coste. También si los niños pueden llevar su propia comida y facilidades que os puedan aportar.

Extraescolares: Qué tipo de habilidades y capacidades desarrollarán en vuestro hijo, si son deportivas, musicales, intelectuales... Ver si los horarios son compatibles, el coste, y si se ajustan a lo que quiere el niño.

Perfil del alumnado: Podéis informaros del tipo de alumnos  que compartirán clase con vuestro hijo, el ratio de niños por clase… Si serán muchos alumnos por aula o si en cambio tendrán una atención más personalizada.



Por supuesto recomendamos siempre visitar el centro e informaros de todos estos aspectos y preguntar todas las dudas que os surjan. Si necesitáis ayuda, podéis poneros en contacto a través del correo contacto@aprendert.es.


Os esperamos en:


Sally Issa
Psicóloga de aprenderT

PADRES Y PROFESORES

En aprenderT llevamos un tiempo observando la situación que os mostramos en la viñeta de más abajo y, al mismo tiempo, asesorando tanto a padres como a profesores, sobre esta cuestión y otras similares.

La Educación, como otros aspectos de la sociedad, va evolucionando a veces tan rápido y en determinadas direcciones, que es preciso pararse y examinar qué está pasando. Actualmente nos encontramos con muchos casos en los que los padres reprochan a maestros y profesores las notas o los resultados en los exámenes.

Por lo general, este tipo de padres se caracterizan por ser permisivos; les cuesta poner límites y normas a sus hijos; suelen comentar que, para que realicen las tareas escolares o alguna responsabilidad de casa, tienen que "perseguirles" o repetirles las obligaciones de manera constante. Por diferentes circunstancias, nos cuentan también que pasan poco tiempo con sus hijos y que les resulta muy complicado mantenerse firmes o no ser "blandos" con ellos, ya que apenas les ven. Sabemos, también, que lo hacen con toda la buena intención del mundo, pero esa no es la mejor fórmula.

Y en ese punto llegamos al que plasma la viñeta: el niño aprende lo que observa, y observa que papá y mamá le hacen caso frente a todo y que, con las estrategias adecuadas, las notas del cole pueden ser una cosa más con las que "salirse con la suya" y tener el control. Y así los padres, que creen a su hijo cuando les dice que "la profesora es muy dura", "no nos explica bien las cosas" o "me tiene manía", piensan que los malos resultados en las notas no son culpa de éste, sino de la maestra. Cuando a los padres se os plantean este tipo de cuestiones, no sólo relacionadas con los resultados finales de las evaluaciones, sino también con notas en la agenda escolar o avisos desde el colegio, antes de actuar, reflexionad sobre varios puntos: 
  1. Escuchad la crítica que se plantea y sobre qué asunto está relacionado. No os cerréis en banda. 
  2. Sopesad si estáis o no de acuerdo con la situación y asesoraos bien. 
  3. Sed honestos con vosotros mismos, es fundamental para el bien de vuestros hijos.  
  4. Hablad con los profesores y poned puntos en común, pero en la medida de lo posible no busquéis un enfrentamiento. 
Por otra parte, los profesores y maestros, ante estas situaciones, debéis ser  empáticos. Intentad entender por qué esta familia se comporta de esta manera, sólo así lograreis que os escuchen, y tal vez se produzca un pequeño giro en su postura. También hay que tener claro que, por muy empáticos que nos mostremos, a veces no conseguiremos nada. 

Lo más importante es tener presente el adecuado desarrollo del niño en todos los ámbitos de su vida y recordad que estamos hablando siempre en términos generales, ya que cada caso tiene unas circunstancias diferentes.

Os esperamos en:


Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

Vuelta a la rutina

Un año más hemos iniciado la vuelta al cole. Para unos padres, es un alivio; para otros, no tanto (puesto que es la primera vez que se separan de su hijo). Para los niños una nueva experiencia divertida o un entorno hostil ¡¡Qué compleja es la vuelta a la rutina!!

Pedro, de 3 años, ha comenzado este año la Escuela Infantil. Desde hace meses sus papás le han llevado de paseo hasta allí, ha visto incluso cuántos colores tiene su clase y la caja de "pintus" nuevas que le han regalado los abuelos. Esta lleno de ganas... Sin embargo, su amigo Lucas, "ha llorado todos los días que ha venido al cole, mamá" o ha vuelto a casa con otros pantalones porque los suyos se los ha mojado. 

Carlota ha empezado este año el cole de mayores, es su primer año en Primaria. No le gusta nada eso de no poder levantarse de su sitio para enseñarle a la profe cómo le está quedando su ficha y, aunque los libros son muy chulos, la profesora no le ayuda tanto como el año pasado. Laura, en cambio, no podía dormir la noche antes de empezar las clases de lo contenta que estaba, y no para de hablar de lo mucho que le gustan las cosas que hace con su "seño" y los amigos. 

También ha vuelto al colegio Jaime. Con 10 años empieza 5º de Primaria, y este año no quiere estar hasta tan tarde haciendo los deberes. Va a intentar estar más atento en clase, se fijará en su amiga Alicia. A ella también le encanta el cole y se le dan muy bien las matemáticas. 

Y los padres vuelven también a enfrentarse a todas estas experiencias: vuelta a establecer una rutina, a las peleas para levantarse y a las quejas al volver del parque para hacer los deberes. 

Para llevarlo lo mejor posible, tened presente que el regreso al colegio para cada niño supone una experiencia y sensación diferente a la que, de nuevo o por primera vez, se tiene que adaptar y necesitan de vuestra comprensión, cariño y atención más que nunca. Todo sigue un ciclo y éste se superará con éxito. 




Os esperamos en 





Inteligencia Múltiple... ¿Cuál es la tuya?

El 11 de mayo concedieron el premio Principe de Asturias al psicólogo Howard Gardner por su teoría de las INTELIGENCIAS MÚLTIPLES.

Gardner diferencia ocho tipos de inteligencia:
  • Lógico- matemática
  • Lingüístico- verbal
  • Espacial
  • Corporal- cinéstica
  • Musical
  • Naturalista
  • Intrapersonal
  • Interpersonal
De estas ocho inteligencias, en general, las más potenciadas desde la escuela, son las dos primeras. Sin embargo, Gardner define la inteligencia como "la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas". Esto quiere decir que las personas vivimos e interactuamos en un entorno y debemos de resolver los problemas que nos van surgiendo en ese contexto.

Teniendo en cuenta estas características os proponemos realizar una actividad muy sencilla; dibujad en un papel un circulo grande, que ocupe casi toda la hoja. Después tenéis que ir  dividiendo el círculo en 8 "quesitos", uno por cada tipo de inteligencia. A cada quesito le vais dando el tamaño que querais teniendo en cuenta cómo de competentes os considerais en cada una de las inteligencias. Podéis pedir a las personas que os conocen bien que os ayuden a rellenar el círculo, y por supuesto... también podeis ayudarles y animarles vosotros a ellos. 

Descubrid cúal es vuestra inteligencia y potenciadla ;-)

En este enlace podeis leer en qué consisten cada una de las inteligencias.

http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_las_inteligencias_m%C3%BAltiples

Cuándo y cómo elegir un profesor particular

Son muchos los papás que os encontráis angustiados con las notas de vuestros hijos, con un rendimiento que no ha mejorado en las evaluaciones anteriores o con la preocupación de que sus resultados son “raspados” y existe la posibilidad de repetir.

Bien, ante todo TRANQUILOS, pensad por un momento qué grado de importancia tiene este asunto. Por supuesto que es algo que debe preocuparos, pero en la medida necesaria y justa, así podremos encontrar soluciones.

Una de ellas es buscar un profesor particular. Mi objetivo es dar respuestas a las dudas con las que me he ido encontrando en mi experiencia profesional y que os pueden guiar para tomar una determinada decisión.

La labor que realiza un profesor particular es muy valiosa para los niños, ya que es una atención exclusiva, donde él mismo va marcando el ritmo y se hace hincapié en lo que le resulta más complicado o no ha comprendido en el colegio. Pero bien, ¿esto beneficia a todos los niños?...Pues he podido comprobar que no es así.

Se debe de hacer una reflexión sobre la causa del fracaso escolar. Como padres es bueno que escuchéis a los maestros y tutores de la escuela de vuestros hijos ya que, indudablemente son expertos en educación, pero también pasan muchas horas con ellos. Los maestros os van a dar una visión sobre las dificultades que el niño está presentando, qué áreas son las que les cuestan y cuál es su motivación y actitud ante los estudios. Del mismo modo los orientadores escolares os van a guiar en este sentido.

Con esa información que, o bien habéis recibido, o bien habéis detectado vosotros mismos desde casa, hay que localizar dónde reside el problema. En muchas ocasiones el niño comenta que en clase “no entiendo nada” o “el profesor no explica bien”. Primera pregunta que os debéis formular ¿esto ocurre en todas las asignaturas?

Si así fuera tenemos que tener en cuenta en que curso se encuentra el niño y como han sido las trayectorias en cursos pasados. Si la trayectoria anterior ha sido buena y se ha producido un bajón hay que averiguar qué es lo que ha podido cambiar, por ejemplo, el cambio de ciclo educativo, un cambio en los profesores (ha pasado de tener un profesor a tener cinco, uno por cada asignatura), o quizás a nivel personal hay algo que le esta interfiriendo.

Si por el contrario en cursos anteriores ha ido “flojillo”, la causa principal puede residir en su motivación, dificultades en algún área del aprendizaje o una falta de hábitos y estrategias para el estudio y el trabajo diario.

En estos casos mi recomendación es que un profesor particular no es efectivo porque su cometido es enseñar conceptos, aspectos  que no comprende.

Se necesita entonces un profesional cualificado que le ayude a resolver lo que le interfiere en su rendimiento, adaptarse al cambio, dotarle de estrategias de aprendizaje adecuadas o una rutina y técnicas de estudio. Es preciso entonces una terapia de apoyo centrada en  los procesos que intervienen en estos asepectos.

Por el contrario cuando la dificultad la observamos sólo en un área, por ejemplo, el análisis morfosintáctico de lengua, las fracciones en matemáticas o la composición de frases en inglés, ahí sí que la ayuda de un profesor particular es muy beneficiosa.

 En resumen:
  • Es bueno consultar con los maestros y orientadores escolares para que os ayuden a tomar una decisión
  • Si la trayectoria ha sido baja en cursos anteriores o el fracaso se produce en muchas áreas, se precisa una terapia especializada
  • Si las dificultades se centran en áreas específicas, o en la adquisión de conceptos nuevos y de complejidad, un profesor particular les ayudará a mejorar y superar con éxito estas dificultades. 
  • Por último, esta es una visión general. No debeis olvidar que cada persona tiene unas características particulares que hay que tener muy en cuenta.
Os animo a que participéis con vuestros comentarios, dudas o sugerencias al respecto. 

Para terminar una nota de humor:

Os esperamos en :


Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT