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Mi hijo adolescente: ¿Cómo sé si tiene problemas?

La adolescencia empieza con la pubertad a los 12 años aproximadamente y termina a los 18-20 años (los límites son flexibles). Este “periodo de transición” puede verse de dos formas:
- Negativa, si consideramos que se trata de una tran
sición entre dos etapas pero sin signos propios de identidad y con confusión de roles.
- Positiva, si lo vemos como una serie de cambios que afectan al desarrollo físico, cognitivo y psicosocial que hacen que se comprenda el mundo de nuevas formas logrando éxito en la vida adulta.

El adolescente tiene una serie de retos a los que enfrentarse como son el incrementar y dar estabilidad a las relaciones con sus iguales, delimitar el rol sexual, aceptarse físicamente, conseguir autonomía emocional respecto a sus padres, adquirir nuevas conductas y valores… cada etapa tiene sus desafíos evolutivos y conductas típicas que os explicaremos a continuación:


PRIMERA ADOLESCENCIA (11-13 años)

Como desafíos evolutivos, se enfrentan al aprendizaje de nuevas capacidades cognitivas, consolidan su lugar en el grupo de pares y manejan las expectativas sociales en relación al género.

Sus conductas típicas son mayor atención a la apariencia física, un aumento de la capacidad de razonamiento abstracto, una timidez transitoria, sentimientos de invulnerabilidad, tienden a discutir más con rigidez e intransigencia, tienen una intensa entrega a los pares e intentan lograr su aceptación y en esta etapa se da lo que se llama “fábula personal”, cuando piensan que lo que les pasa es único y nadie les comprende.

Algunos signos indicadores de problemas en este periodo son el ocultamiento permanente de actividades que involucren a sus iguales, una permanente falta de cuidado e higiene personal, falta de relaciones amistosas e interés por entablarlas y una buena relación con los adultos pero mala con los pares.


ADOLESCENCIA MEDIA (14-16 años)

Sus desafíos evolutivos son el manejo de la sexualidad, el desarrollo de nuevas relaciones con los iguales, la toma de decisiones morales y tener un equilibrio entre autonomía y responsabilidad con los demás.

Como conductas típicas aparece una mayor conciencia de las necesidades de los otros y mejoran su disposición para llegar a acuerdos. Aumenta su interés y curiosidad por el sexo y cambios en la relaciones con los padres formándose parejas. Respecto a sus decisiones, se rigen más por la aprobación social y dan menor importancia a las recompensas. Son más tolerantes a las diferencias y tienen interés por definir su identidad, explorando y experimentando.

Los signos indicadores de problemas pueden ser una preocupación exagerada por el sexo, (una preocupación moderada es normal) y promiscuidad sexual (pueden ser sexualmente activos pero una elección indiscriminada de pareja no es común). Si muestran mucho nerviosismo o ningún interés respecto al sexo, ausencia de culpa cuando hacen algo incorrecto o que ha podido dañar a alguien, falta de amistades o asociación exclusiva con sus pares evitando a los adultos.


ÚLTIMA ADOLESCENCIA (17-19 años)

Como desafíos evolutivos se encuentran la consolidación y experimentación de la identidad y en ocasiones la partida del hogar.

Las conductas típicas en esta etapa son el aumento de la capacidad de intimidad, tienen menos discusiones con los padres y esperan que éstos respeten sus decisiones e individualidad.

Algunos de los signos indicadores de problemas pueden ser falta de planes para el futuro, desinterés en hacerlos y que se irriten cuando los padres hablan de ese tema, volver al mal humor e imprevisibilidad de los primeros años de la adolescencia, desear ir a la universidad pero no dar los pasos necesarios como son los trámites, los exámenes de ingreso…

Como conclusión, hemos visto que cada etapa de la adolescencia tiene sus propios retos. Los adolescentes tratan de buscar su identidad y durante ese camino pueden surgir problemas. Si identificáis en vuestros hijos algunos de estos signos, no sabéis cómo manejar ciertas conductas o necesitáis orientación a la hora de comunicaros con ellos, en aprenderT la primera cita es gratuita y sin compromiso y estaremos dispuestos a ayudaros en cualquier proceso.

Os esperamos en:


Sally Issa

Psicóloga de aprenderT

Apego infantil: Cómo influye en el rendimiento escolar

Solemos pensar en la escuela como el lugar donde el niño recibe una educación formal, con desafíos de aprendizaje escolar, pero también viven retos personales ya que necesitan adaptarse y relacionarse en ese entorno. Aunque las buenas notas parezcan signos de un buen ajuste escolar, hay una serie de habilidades sociales, emocionales y conductuales que son la base del éxito académico.

El aprendizaje comienza desde bebés, cuando los niños cambian su foco de atención respecto al cuidador y empiezan a explorar el entorno que le rodea. Así, pasan a interesarse por objetos y actividades que les enseñan las personas de su entorno, por ejemplo, cuando a los bebés se les muestran juguetes, los miran y quieren alcanzarlos. A medida que desarrollan su movilidad, se acercan a los objetos e intentan establecer un contacto con ellos, comenzarán a explorar su mundo cercano y además tendrán interés por provocar cambios y que sucedan determinadas cosas. Esto les estimulará hacia nuevos intereses y experiencias.

Esta exploración o aprendizaje del entorno, puede producirles incertidumbre e incluso miedo cuando ocurre algo inesperado, pero la capacidad de su cuidador para tranquilizarle y animarle a que continúe esa exploración, permite que el niño sienta que su inseguridad es comprendida. Al sentirse más confiados, los niños pueden explorar y experimentar en ámbitos más amplios. La satisfacción que ese interés les provoca aumenta la curiosidad, lo que hace que se impliquen en el aprendizaje y búsqueda de respuestas y descubrimiento.

¿Qué ocurre cuando llegan al aula? En el colegio, las tareas o deberes son una parte fundamental de la experiencia educativa, el profesor debe involucrar a los alumnos en el descubrimiento de algo que no conocen y que aún no entienden. Hacer esa tarea significa confiar en el profesor como apoyo para aguantar la incertidumbre y resolver dudas sintiéndose en un lugar seguro.

Por lo que como podemos ver el aprendizaje está muy ligado desde etapas muy tempranas a la confianza que cada niños deposita en el cuidador o persona de referencia según la circunstancia (papá, mamá, profesor, monitor, abuelo…)

Alan Sroufe aporta la prueba más convincente realizando una investigación sobre la relación entre la experiencia de apego y la disposición hacia el aprendizaje. Observó que los niños de preescolar que habían experimentado un apego seguro se adaptaban bien en la etapa de educación infantil. Estos niños obtenían altas puntuaciones en flexibilidad personal y autoestima, menos dependencia de la maestra y un afecto más positivo hacia ella. Además, mostraban interacciones sociales más positivas, cooperaban más y tenían buena conducta así como buena capacidad para responder a las demandas del entorno social y académico donde tiene lugar el aprendizaje.

Siguiendo con las investigaciones de Sroufe, los niños que experimentan un apego inseguro (por si no os acordáis sobre los tipos de apego os dejamos el enlace al post anterior, Apego Infantil: cómo influye en el desarrollo del niño)  reaccionan ante los retos con menor seguridad y afrontan la adversidad con mayor incertidumbre. Estudiando a los niños de un programa de preescolar comprobaron que aquellos que experimentaban ansiedad en la relación de apego, tenían más probabilidades de manifestar problemas de conducta en la escuela. En general, los niños con apego ansioso son menos flexibles, tienen menos autoestima, son más dependientes, tienen menos participación afectiva con los demás y son menos populares entre los compañeros.

Como conclusión, los resultados hacían ver la importancia de la calidad del apego en la predicción de la conducta preescolar, que pueden llegar a influir en el aprendizaje. La escuela debe promover el bienestar del alumnado, ofreciendo un lugar de confianza donde los niños puedan experimentar un autoconcepto positivo. Si el sistema escolar solo se centra en comparaciones y mediciones de rendimiento académico y no presta atención a la experiencia emocional del aprendizaje, esto tendrá un efecto negativo en el niño repitiéndose las experiencias de apego inseguro en el aula.

Os esperamos en:                       

Sally Issa
Psicóloga de aprenderT

Apego infantil: Cómo influye en el desarrollo del niño

Gracias a los estudios sobre el apego infantil, se conoce la importancia de las relaciones afectivas en la infancia para el adecuado desarrollo emocional del niño, que determinará la evolución de su personalidad en el futuro. John Bowlby definió la conducta de apego como:

 “Cualquier forma de comportamiento que hace que una persona alcance o conserve proximidad con respecto a otro individuo diferenciado y preferido”

El apego, por tanto, es un conjunto de conductas que tiene como función principal mantener la proximidad de un cuidador, y cuyas características son:
El mantenimiento de contacto sensorial de interacción, es decir, el contacto corporal entre el bebé y su cuidador.
La seguridadque permite la exploración por parte del niño del ambiente que le rodea, favoreciendo así unas relaciones con el entorno y esto promueve relaciones más eficaces.
La ansiedad ante la separación,  que desaparece al recuperar la proximidad y el contacto.

Actualmente se distinguen varios tipos de apego tras el diseño de una situación experimental, la Situación del Extraño, por parte de Mary Ainsworth. En esta situación se puede observar el equilibrio que existe entre las conductas de apego y de exploración hacia el medio por parte del niño en situaciones de alto estrés




APEGO SEGURO

El niño explora de forma activa e interacciona con el entorno cuando está presente la figura de apego. Ante la separación, protesta y disminuye la exploración. Al volver la madre, busca proximidad e interacción, el niño consigue calmarse, lo que le permite volver a la exploración.
Las conductas que presenta el cuidador son de disponibilidad, receptividad y calidez, teniendo la habilidad para percibir e interpretar adecuadamente los mensajes del niño y dar una respuesta apropiada para calmar su ansiedad en los momentos necesarios.

APEGO INSEGURO EVITATIVO

El niño apenas expresa afecto o tensión en presencia de la madre. Explora el ambiente sin contar con ella. Ante la separación, no protesta ni muestra inquietud. Durante el reencuentro, se distancia y evita el contacto.
Para que reaccione así, el cuidador ha podido tener conductas de rechazo, ser rígido, hostil o no ha favorecido el contacto físico en la relación por lo que estos niños comprenden que no pueden contar con el apoyo de su madre y reaccionan de forma defensiva.

APEGO INSEGURO AMBIVALENTE

Muestra poco interés en la exploración estando incluso la figura de apego. Se inquieta mucho durante la separación. En el regreso, el niño se enfada, se resiste a mantener contacto físico pero es ambivalente. La presencia de la madre no parece consolarle.
Los antecedentes para que haya desarrollado estas conductas pueden ser que el cuidador no haya sido consistente a la hora de aliviar la angustia del niño y les consideren inaccesibles, consideran el mundo como imprevisible en el que no hay ninguna garantía de que los otros responderán ante sus necesidades.

APEGO INSEGURO DESORGANIZADO

Manifiestan una gran confusión y desorganización en sus conductas. Pueden parecer aturdidos, confusos y temerosos en presencia de la figura de apego. Pueden reflejar además en conductas agresivas o manipulativas, muy afectuosas o muy tímidas con el cuidador. Tras la separación, estos niños muestran unas conductas confusas y contradictorias. Por ejemplo, pueden mirar hacia otro lado mientras son sostenidos por la madre, o se aproximan a ella con una expresión triste. 
El cuidador ha sido inconsistente, inaccesible o provoca miedo en el niño, lo que supone una situación paradójica ya que el miedo les induce a buscar a su cuidador principal, que a la vez es la fuente del miedo. También se dan en familias multiproblemáticas, historias de abuso o depresión del cuidador.


Para fomentar un apego seguro, además de la sensibilidad, hay otros aspectos a tener en cuenta y que se deben dar en las conductas maternas, como son: la 
aceptación de las peculiaridades del niño, la cooperación teniendo en cuenta el estado y actividad del niño, la disponibilidad ante sus señales, y la expresividad emocional en el trato con el pequeño. Esta sensibilidad ante las necesidades del niño favorece que confíe en sus figuras de apego y aprende que están disponibles, que responderán y les ayudarán en la adversidad, sirviendo así como base segura a partir de la cual explorar el ambiente, desarrollar confianza para relacionarse con los demás y también se consigue que tengan información adecuada sobre la manera de conseguirlo.

Todos estos aspectos contribuyen al adecuado desarrollo cognitivo, emocional y social del bebe. Desde aprenderT os ofrecemos diferentes actividades con las que ayudar a fomentar el apego desde el nacimiento de vuestros hijos: http://www.aprendert.es/cursos-y-talleres/


Ya hemos visto la relevancia del apego para las relaciones sociales y exploración del entorno, ¿creéis que también puede influir en el rendimiento escolar? En los próximos post os hablaremos sobre ello. 

Os esperamos en:

Sally Issa
Psicóloga de aprenderT


Aspectos educativos a tener en cuenta para la elección de nuevo colegio

Se abre el plazo para elegir centro educativo y como es normal, surgen dudas ante esta decisión tan importante. Ya sea para la primera escolarización o para un cambio de colegio, debemos valorar ciertos aspectos para encontrar la escuela que mejor se adapte a nuestras necesidades y a la de los pequeños. Es difícil encontrar un centro que atienda todas vuestras expectativas y demandas, por esto debéis primero reflexionar sobre lo que queréis para ellos y elegir de entre las opciones posibles la que más se ajuste a vuestro ideal de enseñanza y en el que más cómodo esté el niño.

Desde aprenderT queremos explicaros los diferentes aspectos educativos que podéis tener en cuenta a la hora de elegir el mejor colegio para vuestros hijos:


Ideario: Los principios morales, ideológicos y religiosos del centro deben coincidir con vuestras ideas y hacer que el niño se sienta cómodo e integrado.

Tipología: Existen las opciones de elegir un colegio público (financiado y gestionado por el gobierno y administraciones locales), concertado (centro privado con subvenciones públicas) o privado (financiado exclusivamente por los padres). La educación pública es gratuita, pero en caso de elegir otra tipología debéis valorar si se ajusta a vuestro presupuesto.

Programa educativo: Pueden seguir dos líneas, unos dan más importancia al aspecto emocional, habilidades sociales, resolución de conflictos, etc. y otros a los éxitos escolares entendidos como buenos resultados académicos, siendo más exigentes en el aprendizaje.

Departamento de orientación: Es importante que cuenten con un departamento ya que en el caso de que vuestro hijo tenga alguna dificultad, pueden detectarlo y valorarlo. Además os pueden asesorar si surgen estos problemas.

Sistemas de evaluación: Cómo transmiten los conocimientos, si es un aprendizaje más memorístico, evaluando a través de exámenes o si es más participativo y creativo examinando a través de proyectos.

Comunicación con el centro: Conocer si el centro os hace partícipes en su educación, el tipo de comunicación que tendréis con ellos (si es a través de tutorías regulares, a través de la agenda, plataformas tecnológicas…) o la regularidad de las reuniones y facilidad para concertarlas.

Instalaciones: Si os parece que son confortables y agradables para los niños, ya que van a pasar muchas horas allí. Si os dan sensación de ser muy frías o serias, con demasiados pasillos o demasiado abiertos… El mantenimiento y la seguridad también son factores importantes.

Formación y número de los profesores: Es importante conocer el perfil de los profesores, si continúan formándose y si están especializados por áreas y por tanto tendrán muchos maestros o un tutor que dé la mayoría de las asignaturas.

Idiomas: Según la importancia que deis a los idiomas, las horas de clase a la semana que reciban inglés. Cada vez existe mayor número de colegios bilingües (y públicos). Valorar si además ofertan otros idiomas y la importancia de éstos en el mundo actual.

Nuevas tecnologías: Las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) están cada vez más presentes en las aulas. Informaros sobre la utilización que le dan, si es constante o un apoyo académico, los recursos que tiene el centro y valorad si estáis de acuerdo con este nuevo método de aprendizaje.

Tipos de refuerzo o apoyo: Conocer los recursos del centro para aquellos alumnos con dificultades de aprendizaje, cómo abordan la problemática, planes de actuación para los diferentes tipos de alumnos, los profesionales encargados y su formación.

Ubicación y distancia del hogar: Si el centro se encuentra cerca de vuestra casa, el coste de transporte será menor y el tiempo que invirtáis también.  Además, el niño a medida que crezca y sea más independiente, será más fácil para él que vaya solo al colegio. Si hay mucha distancia, puede ser muy cansado e invertir mucho tiempo puede no ser productivo.

Horarios: Si tienen jornada continua o partida, si son compatibles con vuestros horarios, o si no sobrecargará a vuestro hijo. Pensad que pueden tener deberes y deben tener tiempo para poder jugar también.

Comedor: Podéis preguntar si tienen cocina propia, los menús que ofrecen, los horarios y el coste. También si los niños pueden llevar su propia comida y facilidades que os puedan aportar.

Extraescolares: Qué tipo de habilidades y capacidades desarrollarán en vuestro hijo, si son deportivas, musicales, intelectuales... Ver si los horarios son compatibles, el coste, y si se ajustan a lo que quiere el niño.

Perfil del alumnado: Podéis informaros del tipo de alumnos  que compartirán clase con vuestro hijo, el ratio de niños por clase… Si serán muchos alumnos por aula o si en cambio tendrán una atención más personalizada.



Por supuesto recomendamos siempre visitar el centro e informaros de todos estos aspectos y preguntar todas las dudas que os surjan. Si necesitáis ayuda, podéis poneros en contacto a través del correo contacto@aprendert.es.


Os esperamos en:


Sally Issa
Psicóloga de aprenderT

Taller educativo y de juego: Aprender a Pensar una extraescolar diferente

En aprenderT, además de terapias, también nos gusta realizar una labor preventiva basada en las necesidades que vamos detectando en las familias que acuden a nuestra consulta. 

Precisamente, de estas necesidades, surgió Aprender a Pensar tras detectar en las evaluaciones colectivas que realizamos en los colegios en el ciclo de infantil, que había niños que presentaban ligeras dificultades en las áreas básicas del aprendizaje como son atención, memoria, lenguaje, orientación espacial y temporal e inteligencia emocional. 

Aprender a Pensar es, fundamentalmente, un taller de juego basado en la Estimulación Cognitiva. El objetivo de esta actividad es fomentar las capacidades que hemos mencionado anteriormente pero de manera lúdica, siendo así más atractiva para los niños. Esta actividad le ayudará en su rendimiento escolar sintiéndose más concentrado y atento en clase, aprendiendo trucos para memorizar, se acordará de cuál es la derecha y la izquierda sin problemas, sabrá expresarse de manera adecuada y aprenderá qué emociones existen y cómo manejarlas, entre otras muchas cosas. 

Un año más ponemos en marcha esta actividad de refuerzo educativo para niños desde los 4 años. Estamos creando un grupo para realizar este divertido taller en la juguetería ZigZag (C/ Válgame Dios 6, Madrid) Más info aquí. 

¡No os lo perdáis!

Os esperamos en:

www.aprendert.es
Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT



Taller de relajación para padres e hijos: beneficios de la relajación


Se trata de un taller conjunto para padres e hijos donde practicaremos la relajación y la respiración y, lo más importante, los niños disfrutaran jugando y los padres aprenderán a relajarse y relajarlos. 

Existen muchos estudios donde se comprueba el beneficio que tiene la relajación en los niños y cómo lo utilizan como medida terapéutica con niños asmáticos o cuando tiene que hacer frente a una hospitalización. 

En nuestro día a día y, por supuesto también en el de los niños, nos enfrentamos a situaciones que nos producen estrés o ansiedad. Cuando se producen esos casos nuestro cuerpo produce una hormona que se llama cortisol. Si la situación se prolonga nos encontramos más cansados, más irritables y parece que todo nos molesta.

La relajación ayuda a controlar y disminuir los niveles de cortisol, por lo que nos facilita hacer frente a la situación de estrés. 

Pero además también tiene otros beneficios
  • Mejora la calidad de sueño ya que ayuda a aumentar las ondas alfa 
  • Aumenta la concentración y la memoria, lo que facilita el aprendizaje
  • Nos ayuda a ser más reflexivos
  • Mejora la seguridad en uno mismo y, en algunos casos, ayuda a superar la timidez
  • Mejora las relaciones sociales

En estos momentos estamos formando nuevos grupos. Más info pinchando aquí.  

Las plazas son limitadas (4 niños y 4 papás)



¿Quién se anima?

Os esperamos en:

www.aprendert.es
Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

5 Razones para ir al psicólogo en vacaciones

Generalmente la idea de ir al psicólogo no tiene una buena acogida. Lo típico y tópico es decir "yo no estoy loco" o "lo puedo solucionar yo solo". 

Si lo pensamos detenidamente, esta reacción es comprensible  y razonable ya que lo que percibimos en esos consejos es que nosotros no podemos hacer frente a nuestro problema y eso nos frustra y nos crea una sensación de fracaso. Y todavía se hace más grande cuando se trata de los hijos. 
 
Ir al psicólogo no significa estar "loco" o que "mi hijo  es raro o está enfermo". Cuando vas al psicólogo estas acudiendo a un especialista que te ayudará a darte estrategias para afrontar lo que en este momento puntual de tu vida no sabes o no puedes resolver.
Las vacaciones, tanto para los niños como para los adultos, son un buen momento para comenzar a ir al psicólogo. Aquí os dejamos unas cuantas razones: 

  • Distinta rutina: En verano las rutinas cambian, los niños ya no tienen que ir al colegio y muchas de las actividades extraescolares se acaban, por lo que se termina una rutina pero aparece otra diferente. Ahora se dispone de más tiempo para que puedan aprender de otra manera, tiempo para conocerse a sí mismos y saber cómo relacionarse con el entorno que le rodean. 
  • Más tiempo para divertirnos....y para pensar: Al tener más tiempo libre, también dedicamos más tiempo a reflexionar sobre aspectos que por el ritmo que llevamos durante el año no reparamos en ellos. Así que podemos dedicar ese tiempo a "arreglar" lo que descubrimos que nos está molestando. Y en el caso de la infancia y la adolescencia ese conocimiento se puede hacer de forma muy lúdica y divertida. 
  • Descartar problemas: En los niños y adolescentes el verano se puede aprovechar para descartar posibles problemas, sobre todo de aprendizaje. Además se tomaran medidas que ayudaran a que el inicio y el transcurso del curso sea más exitoso. 
  • Relax: El tiempo de vacaciones se concibe como un tiempo de relax, de disfrute y de encontrarse bien...entonces si hay algo que no sabemos manejar y nos lo impide... ¿por qué no buscar ayuda?. Así disfrutaras de las vacaciones y de lo que venga :)
  • Cargar las pilas: Durante el verano pensamos que tenemos que volver con fuerza a la rutina, con energías renovadas y qué mejor que una "puesta a punto" de nuestras emociones, nuestros hábitos, en definitiva, de nosotros mismos. El tiempo que disponemos en verano nos permite pasar más tiempo con nuestra familia, seguir pautas, observarnos y reflexionar sobre aquello que queremos mejorar. 

Para que tengáis otro punto de vista sobre la idea de comenzar una terapia, os dejamos esta entrevista en "Viajando con Chester" al psiquiatra Luis Rojas Marcos, donde además de otras cosas, explica muy bien qué función tenemos los psicólogos. 

(desde el min 37)

Por último, os dejamos también una última reflexión. Durante la entrevista, Rojas Marcos, habla sobre como vivió él el 11-S. Cuando ocurre un acontecimiento tan intenso y traumático como ese, se pide y se necesita ayuda psicológica y, en esas circunstancias, se ve necesaria, normal y agradecida. En nuestra vida diaria también podemos sufrir acontecimientos que, para nosotros, son muy intensos e incapacitantes... ¿pedimos ayuda entonces? 

Os esperamos en:


                                                    
Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

Valoraciones psicológicas y psicopedagógicas en niños y adolescentes

Parte de nuestro trabajo como psicólogos se centra en valorar las necesidades de los niños y adolescentes que acuden a nuestra consulta y cuyos padres han detectado alguna dificultad, por lo que hoy os explicaremos en qué consisten estas evaluaciones, cuándo son necesarias y qué objetivos persiguen. 

Primero haremos una distinción entre valoración psicológica y psicopedagógica. En la primera de ellas lo que observamos y exploramos son aquellos aspectos relacionados con las emociones, la adaptación, rasgos de personalidad, autoestima, ansiedad, miedos, estados de ánimo, etc, es decir, aquellos aspectos más personales e íntimos de una persona. Por otra parte, las evaluaciones psicopedagógicas, se centran en la exploración de las aptitudes hacia el aprendizaje como, por ejemplo, la lectoescritura, las capacidades básicas (memoria, atención, etc) o los hábitos y rutinas de estudio, además de valorar también aspectos emocionales y personales como los que os hemos comentado en la valoración psicológica.  

El objetivo que tiene una evaluación tanto psicológica como psicopedagógica es averiguar cómo se encuentra un niño o adolescente en aquellos aspectos que nos han comentado que hay más dificultades y, averiguar así,  el origen o causa de esa problemática para poder tomar las medidas oportunas y poder solucionarlo. Para ello utilizamos determinadas técnicas, como test, dibujos, juegos, apoyados siempre en lo que observamos a nivel cualitativo y que da sentido a todos los datos que nos ofrecen las otras técnicas. 

No siempre es necesario hacer este tipo de valoraciones, por lo que es preciso mantener una entrevista previa donde poder orientar a la familia (para nosotros en aprenderT esta cita siempre es GRATUITA y SIN COMPROMISO). Pero sí podemos decir de forma general que es necesario valorar a un niño cuando desde el colegio o desde la familia comienzan a notar que las dificultades que observan están interfiriendo negativamente en diferentes áreas del niño, adolescente y/o en el clima familiar

Como ya os hemos comentado, siempre es necesario que conozcamos a la familia para saber el contexto y la situaciones en las que se desarrollan aquello que os preocupa, así que no tengáis reparo en pedir esta primera ayuda ya que os puede suponer un nuevo punto de vista que os calme y oriente en vuestra preocupación. Cuanto antes se detecte una posible dificultad o problemática en un niño, menos consecuencias negativas tendrá y por lo tanto su "recuperación" será más rápida. 

Os esperamos en:


Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

Dificultades del aprendizaje: Qué son y cómo manejarlas

Tal vez, en alguna ocasión, os han podido decir que vuestro hijo tiene algunas dificultades en el aprendizaje. En el post de hoy hablaremos sobre qué son las dificultades del aprendizaje y os daremos algunos consejos para poder manejarlo. 


Las dificultades del aprendizaje son problemas que afectan a áreas específicas del aprendizaje obstaculizando así el rendimiento académico de los niños. Esto no quiere decir que sean niños con una inteligencia baja, ya que pueden ser muy brillantes en un aspecto y sin embargo que se les dé muy mal otro, como ya os hablamos en este otro post sobre las Inteligencias Múltiples. Los niños con dificultades de aprendizaje pueden tener una inteligencia normal e incluso llegar a ser superior a la media, por lo que se dice que estas dificultades son causadas por diferencias en el funcionamiento del cerebro y en la forma en la cuál se procesa la información.  Por lo tanto a veces estas dificultades del aprendizaje pueden estar asociadas al método de enseñanza que no se adecua a la estructura cerebral de estos niños.

Las dificultades del aprendizaje afectan, entre otras, a las áreas de lenguaje, expresión oral y escrita, lectura, escritura, razonamiento y conceptos matemáticos, atención y memoria. Cuando un niño presenta dificultades de aprendizaje se observa que tiene más problemas que su grupo de clase o sus hermanos a la hora de aprender a leer, en la asimilación de la ortografía, en la resolución de problemas de matemáticas o en el aprendizaje de los números, por ejemplo. 

Cuando notéis que el niño manifiesta dificultades en estos aspectos, os aconsejamos que habléis con los profesores o educadores de los niños para contrastar vuestros puntos de vista. En el caso de que, tanto en la escuela como vosotros desde casa notéis las mismas dificultades, buscad a un especialista para realizarle al niño una valoración y se vea cuáles son las áreas afectadas y de qué manera podemos ayudarle. Es muy importante la valoración de las dificultades de aprendizaje a temprana edad, ya que las estructuras cerebrales están en proceso de construcción y el pronóstico, por tanto, será mejor.

Desde aprenderT os queremos dar algunos consejos, tanto a papás como a profesores, para que podáis ayudar a mejorar el rendimiento de los niños que presentan este tipo de dificultades.
  • Llevar un ritmo adecuado de rutinas en relación con las tareas escolares y con el estudio. Que se ponga a hacer sus tareas siempre a la misma hora, por ejemplo después de merendar.
  • Ser flexibles a la hora de ayudarles a estudiar. Lo que sirve para unos niños, no sirve para otros, por lo que debéis estar muy atentos para utilizar el método más adecuado para cada niño.
  • Adquisición de unas adecuadas Técnicas de Estudio. Tener siempre en cuenta cuales son sus puntos fuertes, por ejemplo, la memoria visual, y utilizarlo como herramientas para mejorar los que se les da peor. 
  • Reforzar siempre tanto lo que hace bien como los esfuerzo que realiza. Debéis tener en cuenta que si al niño le cuesta hacer problemas de matemáticas y consigue hacer uno él solo, aunque se haya equivocado en una operación, ese esfuerzo debe ser recompensado con una muestra de aprobación.
Si necesitáis algún tipo de orientación u os ha surgido alguna duda, podéis contactar con nosotros sin ningún tipo de compromiso. 


Os esperamos en:


Almudena Ortega
Psicóloga de aprenderT

Los cuentos para bebés. ¿Es posible?

Está claro que leer a un niño de meses no es lo mismo  que leer a un niño de 2 años, ya que la cognición no es la misma. Pero tampoco se puede comparar el desarrollo de un niño de 2 o 3 años con el de uno de 7 años.
En mi opinión, introducir a los peques de 0 a 12 meses en el mundo de la lectura es posible y beneficioso ya que se le empieza a introducir por medio del juego y no puede haber juego sin placer.
Utilizar los cuentos con los bebés, hace que vayan desarrollando la atención, la capacidad de compresión, la empatía, la compresión de expresiones faciales, adquieren vocabulario y les fomentas el placer por la lectura a temprana edad, a parte de la carga afectiva que lleva esta actividad si se hace entre las figuras de apego y el niño.
Los primeros cuentos que debemos introducir en el mundo de los bebés son los cuentos que pueden manipular y que son como un juego más, cuentos de plástico blando que pueden acompañarles en el baño, cuentos de tela que pueden estirar, pasar las hojas, morder, etc... De momento, el hecho de que lo vayan manipulando ellos solos o con vosotros, los cuales les podéis  acompañar  señalando y nombrando los dibujos, hace que el niño se interese por el objeto libro.
¿Creéis qué a los niños de meses se les pueden leer cuentos? Desde aprenderT os animamos a ello.

Debéis utilizar un cuento muy muy cortono más de 5 minutos y manipulable por el niño. Le vais contando la historia de forma sencilla, señalando los dibujos, gesticulando y haciendo onomatopeyas de los objetos o seres que aparecen, cuanto más llamativo lo hagáis mejor. ¡Veréis que divertido es ver la cara de atención y sorpresa del niño cuando hacéis onomatopeyas, los gestos de los diferentes personajes u objetos del cuento!
Otra manera de ir introduciéndoles en la lectura es por medio de cuentacuentos,  marionetas, sombras chinescas etc…No digo con esto que el niño entienda todo los que sucede en la historia, pero empieza a comprender que es una historia  y que le gusta.
Un aspecto muy importante de la lectura a estas edades es el afectivo. Cuando los papás, abuelos o tíos cuentan un cuento a los peques, normalmente cogen al niño en su regazo o se pone al lado de su cuna, es un momento muy íntimo para los dos, es un momento en el que el niño se siente el centro del universo y eso también es muy positivo, sobre todo cuando tienen hermanos y tienen que compartir el cariño de los padres.
Como conclusión queremos destacar que si introducimos el libro en estas cortas edades lo que conseguimos es:
·   Ir aumentando la atención
·   Introducir el libro como un juego y no como una  obligación
·   Desarrollar la compresión
·   Fomentar el gusto por la lectura y los cuentos
·   Afianzar la relación entre figuras de referencia y el  niño


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Almudena Ortega
Psicóloga de aprenderT