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Mi hijo adolescente: ¿Cómo sé si tiene problemas?

La adolescencia empieza con la pubertad a los 12 años aproximadamente y termina a los 18-20 años (los límites son flexibles). Este “periodo de transición” puede verse de dos formas:
- Negativa, si consideramos que se trata de una tran
sición entre dos etapas pero sin signos propios de identidad y con confusión de roles.
- Positiva, si lo vemos como una serie de cambios que afectan al desarrollo físico, cognitivo y psicosocial que hacen que se comprenda el mundo de nuevas formas logrando éxito en la vida adulta.

El adolescente tiene una serie de retos a los que enfrentarse como son el incrementar y dar estabilidad a las relaciones con sus iguales, delimitar el rol sexual, aceptarse físicamente, conseguir autonomía emocional respecto a sus padres, adquirir nuevas conductas y valores… cada etapa tiene sus desafíos evolutivos y conductas típicas que os explicaremos a continuación:


PRIMERA ADOLESCENCIA (11-13 años)

Como desafíos evolutivos, se enfrentan al aprendizaje de nuevas capacidades cognitivas, consolidan su lugar en el grupo de pares y manejan las expectativas sociales en relación al género.

Sus conductas típicas son mayor atención a la apariencia física, un aumento de la capacidad de razonamiento abstracto, una timidez transitoria, sentimientos de invulnerabilidad, tienden a discutir más con rigidez e intransigencia, tienen una intensa entrega a los pares e intentan lograr su aceptación y en esta etapa se da lo que se llama “fábula personal”, cuando piensan que lo que les pasa es único y nadie les comprende.

Algunos signos indicadores de problemas en este periodo son el ocultamiento permanente de actividades que involucren a sus iguales, una permanente falta de cuidado e higiene personal, falta de relaciones amistosas e interés por entablarlas y una buena relación con los adultos pero mala con los pares.


ADOLESCENCIA MEDIA (14-16 años)

Sus desafíos evolutivos son el manejo de la sexualidad, el desarrollo de nuevas relaciones con los iguales, la toma de decisiones morales y tener un equilibrio entre autonomía y responsabilidad con los demás.

Como conductas típicas aparece una mayor conciencia de las necesidades de los otros y mejoran su disposición para llegar a acuerdos. Aumenta su interés y curiosidad por el sexo y cambios en la relaciones con los padres formándose parejas. Respecto a sus decisiones, se rigen más por la aprobación social y dan menor importancia a las recompensas. Son más tolerantes a las diferencias y tienen interés por definir su identidad, explorando y experimentando.

Los signos indicadores de problemas pueden ser una preocupación exagerada por el sexo, (una preocupación moderada es normal) y promiscuidad sexual (pueden ser sexualmente activos pero una elección indiscriminada de pareja no es común). Si muestran mucho nerviosismo o ningún interés respecto al sexo, ausencia de culpa cuando hacen algo incorrecto o que ha podido dañar a alguien, falta de amistades o asociación exclusiva con sus pares evitando a los adultos.


ÚLTIMA ADOLESCENCIA (17-19 años)

Como desafíos evolutivos se encuentran la consolidación y experimentación de la identidad y en ocasiones la partida del hogar.

Las conductas típicas en esta etapa son el aumento de la capacidad de intimidad, tienen menos discusiones con los padres y esperan que éstos respeten sus decisiones e individualidad.

Algunos de los signos indicadores de problemas pueden ser falta de planes para el futuro, desinterés en hacerlos y que se irriten cuando los padres hablan de ese tema, volver al mal humor e imprevisibilidad de los primeros años de la adolescencia, desear ir a la universidad pero no dar los pasos necesarios como son los trámites, los exámenes de ingreso…

Como conclusión, hemos visto que cada etapa de la adolescencia tiene sus propios retos. Los adolescentes tratan de buscar su identidad y durante ese camino pueden surgir problemas. Si identificáis en vuestros hijos algunos de estos signos, no sabéis cómo manejar ciertas conductas o necesitáis orientación a la hora de comunicaros con ellos, en aprenderT la primera cita es gratuita y sin compromiso y estaremos dispuestos a ayudaros en cualquier proceso.

Os esperamos en:


Sally Issa

Psicóloga de aprenderT

Conflictos familiares: ¿Cómo se solucionan?

Un conflicto es una situación en la que se enfrentan dos o más partes con diferentes intereses u opiniones. Sufrimos conflictos en cualquier ámbito; en el social, laboral e incluso personal cuando uno mismo tiene pensamientos alternativos o contradictorios que se mantienen. Aunque tengamos una visión negativa del conflicto, es un hecho cotidiano que se da en situaciones de convivencia y de las relaciones interpersonales, por tanto, en la unidad familiar también se van a dar estas situaciones difíciles. Pero, si el conflicto forma parte de nuestras vidas ¿por qué tememos tanto enfrentarlo? 

Las disputas en la familia nos afectan mucho más que cualquier otro conflicto, son más personales debido a la cercanía y continuidad de los miembros. En la familia nos sentimos queridos, valorados, y una discusión puede romper la comunicación y hacernos daño… por lo que rechazamos los conflictos y preferimos evitarlos.

Un conflicto no es necesariamente dañino, lo importante es enfrentarlo de manera adecuada. Si somos capaces de gestionarlo correctamente puede permitirnos establecer relaciones más positivas y crecer personalmente. En el contexto familiar existen comportamientos y experiencias pasadas que influyen, los miembros cambian y puede que conflictos que se creían resueltos vuelvan a surgir en otra etapa. Por esto es necesario una buena comunicación en la resolución de los conflictos y para ello debemos: escuchar, hablar, participar y colaborar.

Escuchar. Tiene que ser una escucha activa, en la que entendemos lo que la otra persona nos dice. No interrumpimos y respetamos las opiniones de los demás. Escuchar se hace incluso a través del cuerpo, así que una postura relajada, mirar a los ojos o asentir ayudan a que la otra parte se sienta comprendida.

HablarUna comunicación asertiva, ser capaces de decir lo que pensamos y sentimos de forma clara, sin agresividad o sumisión. Esto significa hacer valer tus derechos sin necesidad de humillarte ni humillar a los demás. No debemos criticar, descalificar o enviar mensajes dobles. Con un buen tono de comunicación, cambian las actitudes y quizás el resultado, para mejor. Podemos expresar sentimientos negativos sin culpabilizar a los demás (“Me siento decepcionado” en vez de “me has decepcionado”)

ParticiparReconocer a la otra persona y darle la oportunidad de opinar. Responsabilizarse del problema y analizar las causas para comprender así el conflicto y las reacciones de cada uno. Buscar estrategias y soluciones en vez de culpabilizar a los otros. Se debe mantener una postura abierta y no centrarse sólo en el estado de la propia persona.

ColaborarExisten varias maneras de afrontar los conflictos; competir, huir, ceder, negociar… la mejor solución es la cooperación. Implica satisfacer los propios deseos y estar dispuesto a que se satisfagan también los de la otra parte. Se intenta una solución que amplíe las “ganancias” de ambas partes porque en un conflicto familiar o ganan todos o pierden todos. Hay que pensar en qué queremos, qué necesitamos y qué quiere y necesita el otro, buscar un objetivo común y pensar en todas las opciones posibles.

En ocasiones, es necesario para esa colaboración la intervención de una persona externa que no esté implicado en el conflicto, que sea neutro, esté atento a las necesidades de la familia, que respete el proceso y algo muy importante, que no imponga soluciones desde fuera. Estas características pertenecen a un mediador y su objetivo es conocer las necesidades de cada uno de los miembros. Intenta que el espacio de la mediación sea seguro y saludable para todos.



La mediación familiar es una forma de resolver los conflictos familiares con la intervención de una persona que ayuda a la familia a dialogar y alcanzar acuerdos consensuados. La tarea del mediador es replantear el problema, y ayuda a que las partes implicadas en un conflicto vean otras perspectivas. “La mediación es fortalecedora porque devuelve el poder y la responsabilidad a la propia familia.”

Como conclusión, queremos transmitir una perspectiva positiva y sacar siempre lo bueno de las situaciones difíciles y afrontarlas de forma cooperativa. Si estáis en una situación de conflicto familiar y tenéis dificultades para resolverlo, en aprenderT podemos ayudaros a poner en práctica las tácticas necesarias para solucionarlo.


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Sally Issa
Psicóloga de aprenderT


Durante el proceso de divorcio... ¿Cómo puedo ayudar a mis hijos?

El divorcio es el final de un proceso de conflictos y diferencias de la pareja que conlleva transiciones y reorganizaciones. La salud psicológica de los hijos está más ligada a esos conflictos que al hecho de la separación en sí, por tanto es importante para los niños no verse envueltos en los enfrentamientos de los padres.  

Uno de los mayores predictores de bienestar, es la calidad de las prácticas de crianza: afecto, apoyo incondicional, comunicación, supervisión, disciplina positiva y expectativas adecuadas a cada edad. Durante e inmediatamente después del divorcio suele producirse un deterioro en estas prácticas.

Esto provoca en los hijos efectos que se han de tratar para calmar sus ansiedades. A continuación os comentamos los aspectos más importantes a tener en cuenta:




Los sentimientos.  Es importante atender a la tristeza que sienten al perder las rutinas que hacían con sus padres, que echen de menos al padre que ya no vive con ellos, los deseos de que se reconcilien, la vergüenza que algunos niños sienten por llorar o estar tristes por todo ello… En definitiva, hay que animarles a que expresen sus sentimientos y entenderles en el proceso.

La autoinculpación. Los niños deben entender que los padres no se separan por su culpa ni por su mal comportamiento, sino porque ya no son felices viviendo juntos. Hay que explicarles que el divorcio de los padres no es algo que ellos puedan controlar y aunque la situación cambie ellos seguirán siendo una familia.

 La culpabilización a uno o ambos padres. El mensaje ha de ser que los padres no son perfectos y que lo más habitual es que la causa del problema resida en ambos, o en ninguno. Que en todo caso es mejor no perder el tiempo buscando culpables y empezar a hacer algo para sentirse mejor.

 Relaciones con el progenitor con la custodia. Los hijos deben seguir comportándose según su edad. Los padres deben evitar pretender que los niños se comporten como un adulto, haciéndoles confidencias que no les corresponden o cargando en ellos tareas de mayor responsabilidad para su edad.
Algunos padres hablan mal del otro/a delante de los hijos, y pueden exagerar, por eso éstos deben preguntarse si realmente su padre  (por ejemplo), es como dice su madre.

   Relación con el progenitor sin la custodia. Algunos padres tratan de compensar la comunicación diaria, dando a sus hijos todo lo que quieren o haciendo solo cosas divertidas con ellos, pero esto a la larga no es bueno. Tendrán que establecer límites y normas y controlar su comportamiento.

“Sentirse atrapado” entre los padres. Algunos niños se convierten en espías de sus padres y deben entender que así sólo conseguirán desconfianza; además, se sentirán mal consigo mismos y contribuirán a que sigan los conflictos. A veces, los padres usan a sus hijos para hacerse daño entre ellos (por ejemplo, obstaculizando las visitas o no pagando la manutención).


Es importante que los padres sean asesorados en la comunicación del divorcio a los hijos, ya que en muchos casos se hace de forma inadecuada o insuficiente (información escasa, poca ocasión para hacer preguntas…). Cuando se hace adecuadamente, puede eliminarse buena parte de angustia y confusión, malas interpretaciones, auto-inculpación y sentimientos de abandono.

Si os encontráis en este proceso y necesitáis ayuda, asesoramiento o creéis que está afectando a vuestros hijos, no dudéis en consultarnos. En aprenderT haremos todo para acompañaros y resolver vuestras preocupaciones consiguiendo así una mejor calidad de vida. 

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Sally Issa
Psicóloga de aprenderT


Deberes divertidos en verano

Durante el verano surge un debate relacionado con el aprendizaje de los niños y es el de deberes sí-deberes no, sobre todo cuando los niños están en los primeros años de primaria. 

Como en casi todo, depende de cada caso. Por ejemplo, hay que tener en cuenta cómo ha sido el rendimiento durante el año, si ha acabado muy cansado o por el contrario ha sido un poco "vaguete". Pero como ya os decimos, depende mucho de cada caso. 

Aún así, durante el verano se pueden reforzar muchos aprendizajes de una forma divertida y utilizando juegos. Os dejamos algunos ejemplos. 

Lectura

Los niños de 3º Educación Infantil y 1º de Primaria se encuentran en un proceso de aprendizaje de la lectoescritura. Para algunos de ellos puede ser que esté siendo algo más costoso que para el resto de niños de su clase y, tal vez, leer tampoco les guste mucho (algo que es normal si le está resultando costoso). Algunas de las actividades que podéis hacer son: 
  • Fabricar letras con distintos materiales como plastilina, cartones, telas, macarrones.... e ir formando sílabas y palabras, incluso palabras que no tengan sentido. 
  • Hacer concursos siempre es algo que a los niños les encanta, se pueden hacer concursos de leer sílabas y palabras lo más deprisa que puedan. 
  • Leer una palabra o frase por turnos, una tú-una yo o dos tú-dos yo, también les ayuda porque no se ven solos ante la actividad. 
  • Buscar palabras, por ejemplo, vamos a buscar palabras que tengan /m/ o que empiecen por /ti/. 
  • Ejercitar las habilidades metafonológicas: Estas habilidades ayudan a los niños a identificar y organizar las unidades lingüísticas, es decir, las letras, sílabas, palabras y frases. Algunas actividades son añadir u omitir sílabas, por ejemplo, si a /ballena/ le quitamos /ba/, ¿qué queda?. Si a /plata/ le añadimos /no/ al final, ¿qué queda?.  

Escritura

Las actividades de fabricar letras, sílabas y palabra que hemos descrito antes también es un buen ejercicio para fomentar la escritura ya que son conscientes de la forma de cada letra. Del mismo modo, todos los ejercicios de habilidades metafonológicas también ayudan en la escritura. Otras actividades que podemos hacer son: 
  • Escribir con pinceles o con los dedos es mucho más divertido que con lápiz o boli, así que ¡adelante!.
  • Sustituir los dictados y las copias por inventar cuentos o adivinanzas puede ser muy interesante. Además se pueden decorar, hacer dibujos y colorearlos

Matemáticas

Las matemáticas se suelen aprender a base de practicar y practicar. Lo que debemos de modificar y hacer más lúdico es la manera de hacerlo. 
  • Utilizar cualquier tipo de objeto y jugar a quitar y poner, es decir, sumar y restar. 
  • Inventar problemas con el nombre del niño y el de sus amigos, con situaciones reales que le puedan suceder
  • Hacer que sean ellos los que se inventen los problemas, series numéricas u otros ejercicios que les suelan poner en el cole, y vosotros hacerlos y que os corrijan (y con eso también estaríais jugando a los profesores).

Inglés

Para fomentar el inglés por suerte hay muchos juegos, canciones y dibujos que nos ayudan en esta tarea. También puede ayudar hacer sopas de letras, pequeños crucigramas, etc. 


En cuanto a los niños más mayores que tengan que reforzar otro tipo de asignaturas, la perspectiva es diferente ya que muchas de las asignaturas son de estudiar y lo que les suele fallar precisamente es ese punto, ya que no les gusta pero tampoco saben hacerlo de una manera efectiva donde aprovechen bien el tiempo. Para ello lo mejor es que aprendan unas buenas Técnicas de Estudio. En enlace encontraréis más información al respecto. 


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Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

5 Razones para ir al psicólogo en vacaciones

Generalmente la idea de ir al psicólogo no tiene una buena acogida. Lo típico y tópico es decir "yo no estoy loco" o "lo puedo solucionar yo solo". 

Si lo pensamos detenidamente, esta reacción es comprensible  y razonable ya que lo que percibimos en esos consejos es que nosotros no podemos hacer frente a nuestro problema y eso nos frustra y nos crea una sensación de fracaso. Y todavía se hace más grande cuando se trata de los hijos. 
 
Ir al psicólogo no significa estar "loco" o que "mi hijo  es raro o está enfermo". Cuando vas al psicólogo estas acudiendo a un especialista que te ayudará a darte estrategias para afrontar lo que en este momento puntual de tu vida no sabes o no puedes resolver.
Las vacaciones, tanto para los niños como para los adultos, son un buen momento para comenzar a ir al psicólogo. Aquí os dejamos unas cuantas razones: 

  • Distinta rutina: En verano las rutinas cambian, los niños ya no tienen que ir al colegio y muchas de las actividades extraescolares se acaban, por lo que se termina una rutina pero aparece otra diferente. Ahora se dispone de más tiempo para que puedan aprender de otra manera, tiempo para conocerse a sí mismos y saber cómo relacionarse con el entorno que le rodean. 
  • Más tiempo para divertirnos....y para pensar: Al tener más tiempo libre, también dedicamos más tiempo a reflexionar sobre aspectos que por el ritmo que llevamos durante el año no reparamos en ellos. Así que podemos dedicar ese tiempo a "arreglar" lo que descubrimos que nos está molestando. Y en el caso de la infancia y la adolescencia ese conocimiento se puede hacer de forma muy lúdica y divertida. 
  • Descartar problemas: En los niños y adolescentes el verano se puede aprovechar para descartar posibles problemas, sobre todo de aprendizaje. Además se tomaran medidas que ayudaran a que el inicio y el transcurso del curso sea más exitoso. 
  • Relax: El tiempo de vacaciones se concibe como un tiempo de relax, de disfrute y de encontrarse bien...entonces si hay algo que no sabemos manejar y nos lo impide... ¿por qué no buscar ayuda?. Así disfrutaras de las vacaciones y de lo que venga :)
  • Cargar las pilas: Durante el verano pensamos que tenemos que volver con fuerza a la rutina, con energías renovadas y qué mejor que una "puesta a punto" de nuestras emociones, nuestros hábitos, en definitiva, de nosotros mismos. El tiempo que disponemos en verano nos permite pasar más tiempo con nuestra familia, seguir pautas, observarnos y reflexionar sobre aquello que queremos mejorar. 

Para que tengáis otro punto de vista sobre la idea de comenzar una terapia, os dejamos esta entrevista en "Viajando con Chester" al psiquiatra Luis Rojas Marcos, donde además de otras cosas, explica muy bien qué función tenemos los psicólogos. 

(desde el min 37)

Por último, os dejamos también una última reflexión. Durante la entrevista, Rojas Marcos, habla sobre como vivió él el 11-S. Cuando ocurre un acontecimiento tan intenso y traumático como ese, se pide y se necesita ayuda psicológica y, en esas circunstancias, se ve necesaria, normal y agradecida. En nuestra vida diaria también podemos sufrir acontecimientos que, para nosotros, son muy intensos e incapacitantes... ¿pedimos ayuda entonces? 

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Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

A mi hijo le cuesta hacer amigos

Los niños encuentran su primer entorno social en la familia donde aprenden aspectos tan básicos como saludar, mirar a los ojos, sonreír ... Más tarde, en la guardería o colegio, comienzan a surgir las primeras amistades, sin  olvidarnos de los amiguitos que se hacen en el parque o en el pueblo, por ejemplo. 

En estos entornos los niños van aprendiendo a acercarse a los demás, a iniciar una conversación, aprenden a compartir, a jugar en equipo, a saludar, a pedir permiso y un largo etc. Todos estos aprendizajes se engloban en las Habilidades Sociales.

Las Habilidades Sociales son, por tanto, el conjunto de destrezas o competencias que ponemos en marcha cuando nos relacionamos con las personas que nos rodean.

En algunas ocasiones, vemos en los niños dificultades para hacerse amigos. Por ejemplo, podemos observar que son demasiado tímidos y les cuesta hablar con otros niños y prefieren, entonces, quedarse al lado de los adultos, o se enfadan con facilidad cuando pierden en algún juego o no se juega a lo que ellos quieren, o incluso jugando son algo "mandones" y al final el resto de los niños prefieren alejarse.  

En todos estos casos que hemos descrito, los niños tendrían una falta de Habilidades Sociales que, generalmente, suele provocar que tengan dificultad para hacerse amigos o provocan muchos conflictos con los otros niños encontrándose un poco aislados. 

La falta de estas estrategias a nivel social, puede deberse a un aprendizaje erróneo (por ejemplo, si en casa aprende que gritando consigue todo lo que quiere, es posible que con sus amigos también lo intente), al temperamento del niño (hay niños más introvertidos que otros) o también la causa se puede encontrar en la autoestima, el autoconcepto y la seguridad que tenga el niño en él mismo.

Para poder ayudarles a solucionar este tipo de dificultades que suelen ser muy comunes, en aprenderT os proponemos los Grupos de Habilidades Sociales, donde no sólo se trabajan las estrategias que utilizamos para relacionarnos con los demás (saludar, iniciar una conversación, tolerar la frustración , saber perder y ganar en los juegos, etc) sino que también les ayudamos a conocerse a sí mismos y a valorarse, ofreciendo también a los papás unas pautas para que les ayuden también desde casa. 

Estamos creando grupos para este nuevo curso, donde además de poder trabajar estos aspectos encontraran una oportunidad para conocer a nuevos amigos y divertirse.

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Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

¿Cómo manejar las rabietas?

Las rabietas es algo muy habitual que sucede, principalmente, entre el año y los 4 años de edad y, por norma general, produce estrés, sobre todo a los papás, porque en ocasiones no se sabe bien cómo manejarlas y porque, la sensación que nos producen los niños en estas situaciones, es también de estrés para ellos. 

La idea principal es que las rabietas forman parte de desarrollo natural de un niño y es sano que se den, forman parte de su crecimiento personal y emocional y .... al fin y al cabo también del crecimiento de los papás. 

También es verdad que a veces las rabietas se prolongan en la edad de los niños hasta la adolescencia e incluso ¡a veces las vemos hasta en los adultos!. En este caso van cambiando de forma de expresarse y también las situaciones en las que se desencadenan, por lo que también cambian la manera de manejarlas. 

En aprenderT os proponemos una charla-taller tanto para papás como para abuelos, tíos, educadores... para todos aquellos que quieran aprender en qué consiste una rabieta en cada edad y cómo poder manejarla según la circunstancia.

Para más Información mandadnos un correo a contacto@aprendert.es o llamándonos al 91 029 03 32.

Os esperamos en: 

 Equipo aprenderT


Valoraciones psicológicas y psicopedagógicas en niños y adolescentes

Parte de nuestro trabajo como psicólogos se centra en valorar las necesidades de los niños y adolescentes que acuden a nuestra consulta y cuyos padres han detectado alguna dificultad, por lo que hoy os explicaremos en qué consisten estas evaluaciones, cuándo son necesarias y qué objetivos persiguen. 

Primero haremos una distinción entre valoración psicológica y psicopedagógica. En la primera de ellas lo que observamos y exploramos son aquellos aspectos relacionados con las emociones, la adaptación, rasgos de personalidad, autoestima, ansiedad, miedos, estados de ánimo, etc, es decir, aquellos aspectos más personales e íntimos de una persona. Por otra parte, las evaluaciones psicopedagógicas, se centran en la exploración de las aptitudes hacia el aprendizaje como, por ejemplo, la lectoescritura, las capacidades básicas (memoria, atención, etc) o los hábitos y rutinas de estudio, además de valorar también aspectos emocionales y personales como los que os hemos comentado en la valoración psicológica.  

El objetivo que tiene una evaluación tanto psicológica como psicopedagógica es averiguar cómo se encuentra un niño o adolescente en aquellos aspectos que nos han comentado que hay más dificultades y, averiguar así,  el origen o causa de esa problemática para poder tomar las medidas oportunas y poder solucionarlo. Para ello utilizamos determinadas técnicas, como test, dibujos, juegos, apoyados siempre en lo que observamos a nivel cualitativo y que da sentido a todos los datos que nos ofrecen las otras técnicas. 

No siempre es necesario hacer este tipo de valoraciones, por lo que es preciso mantener una entrevista previa donde poder orientar a la familia (para nosotros en aprenderT esta cita siempre es GRATUITA y SIN COMPROMISO). Pero sí podemos decir de forma general que es necesario valorar a un niño cuando desde el colegio o desde la familia comienzan a notar que las dificultades que observan están interfiriendo negativamente en diferentes áreas del niño, adolescente y/o en el clima familiar

Como ya os hemos comentado, siempre es necesario que conozcamos a la familia para saber el contexto y la situaciones en las que se desarrollan aquello que os preocupa, así que no tengáis reparo en pedir esta primera ayuda ya que os puede suponer un nuevo punto de vista que os calme y oriente en vuestra preocupación. Cuanto antes se detecte una posible dificultad o problemática en un niño, menos consecuencias negativas tendrá y por lo tanto su "recuperación" será más rápida. 

Os esperamos en:


Carmen Marco
Psicóloga de aprenderT

¿Cómo conseguir que nuestros hijos nos hablen?

Estamos con nuestros hijos en casa después de su día en el colegio o instituto,  y por más que intentamos darles conversación solo obtenemos monosílabos. Creo que a muchos de los padres que están leyendo esta entrada les ha pasado una situación similar. ¿Cómo podemos conseguir que nuestros hijos nos cuenten cosas de ellos mismos y de su día a día?.
Debemos empezar entendiéndoles, ¿cómo hacemos esto?, poniéndonos en su lugar. Para ello pensar en una situación similar que os puede pasar a vosotros cada día, por ejemplo: llegáis a casa después de una cansada y dura jornada de ocho horas donde habéis tenido un problema con un cliente, habéis discutido con vuestro compañero y vuestro jefe os ha reclamado un gran volumen de trabajo.  Quizá lo último que os apetece es hablar de vuestro día. Seguro que queréis llegar a casa, estar con vuestra familia y olvidaros por un rato del trabajo,  por lo que evitáis conversaciones sobre este tema. El trabajo de vuestros hijos es el colegio o instituto y han podido discutir con su mejor amigo o salirles mal un ejercicio en la pizarra y, al igual que los adultos, lo último que quiere es recordarlo.

Es cierto que a los niños y adolescentes hay que enseñarles a hablar de sus momentos de enfado, vergüenza, frustración, pero para que esto suceda debemos empezar nosotros primero. Si nosotros nunca hablamos de los días buenos y malos del trabajo, de lo que queremos hacer  o de aquello que nos preocupa, no podemos esperar que ellos lo hagan puesto que, al tener ese modelo en casa, pensarán que no es necesario o importante hablar de “nuestras cosas”.
Es positivo también que vuestros hijos se den cuenta que vosotros, al igual que ellos, habéis sido niños y adolescentes y os han sucedido cosas similares,  para ello un buen truco es decirles a los abuelos, tíos, primos, etc, que les hablen de esa época. Verán que sus padres no han sido siempre padres. :-D
Como conclusión, no tengáis miedo de mostraros a vuestros hijos tal y cómo sois, hablar con ellos de vuestros días y vuestras emociones y por supuesto de temas que les interesen. No olvidéis poneros en su lugar y poco a poco ellos irán hablando. Intentarlo durante un tiempo y si no notáis que se van abriendo más a vosotros y es algo que os sigue preocupando no dudéis en preguntarnos vuestras dudas y os orientaremos para conseguir este reto.

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Almudena Ortega
Psicóloga de aprenderT

¿Quién ha dicho que no hay planes económicos para realizar en familia?

Llega la época de calor, tiempo libre y ganas de no quedarse en casa y muchos padres nos preguntan por actividades para realizar en la ciudad que se puedan disfrutar en familia. Haciendo caso a esta demanda desde aprenderT hemos decidido aconsejaros algunas ideas de actividades económicas que podéis realizar en familia.

Por otro lado para aquellos padres que ultimamente nos habéis preguntado por si es buen momento para un profesor particular, os recordamos que tenemos una entrada en nuestro blog llamada "Cuándo y cómo elegir un profesor particular", que creemos que os puede ayudar.

¡Esperamos que estos superplanes os guste!

Ir a la piscina del ayuntamiento  con los peques desde 3 euros niño. Os dejamos el enlace con los precios

http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Ayuntamiento/Deportes/Piscinas-de-Verano-2013?vgnextfmt=default&vgnextoid=0a115f2003181210VgnVCM2000000c205a0aRCRD&vgnextchannel=cb1a171c30036010VgnVCM100000dc0ca8c0RCRD&idioma=es&idiomaPrevio=es

Senderismo con los mas peques, es una opción muy buena, os dejamos dos enlaces para que podáis buscar elegir.

http://www.senderitos.com/index1.htmhttp://www.viaspecuariasdemadrid.org/index.php?option=com_content&view=article&id=281&Itemid=237

En El Retiro, todos los fines de semana en la zona del lago hay títeres, payasos y magos. Otra opción es ir a los jardines de Cecilio Rodríguez dentro del parque del Retiro donde los peques pueden ver pavos reales en libertad. Abajo adjuntamos el horario de apertura de este jardín situado dentro del maravilloso parque del Retiro.


Dentro de nuestra ciudad siempre hay museos que son atractivos para los niños y realizan actividades para estos, para ellos consultar sus páginas web, por ejemplo el museo del Prado y el Reina Sofía tienen pase gratis todos los días a partir de las 18 horas. De todos modos os dejamos un enlace con museos que pueden ser interesantes para visitarlos con los niños. Hay tarifas de gratuitas hasta 12 euros el niño.


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Equipo aprenderT